Y fue aquella tarde cuando la brisa corría por tu pelo, el sol se paseaba en cada pequeña perfección de tu rostro, tus ojos me miraban fijamente y tu sonrisa me decía "quedate"
Y mi corazón convenciendome de quedarme me decía "miralo el quiere estar contigo"
Pero mi cerebro reclamaba a mi corazón, diciendo: "recuerda debemos cuidarnos para la persona correcta"
Y fue ahí el debate más grande de mi vida,
🫀: ¿y si es el? ¿Y si en realidad quiere estar con nosotros? ¿Confiamos en el?
🧠: Es igual que todos, te volverán a hacer daño, y no podrás volver a confiar en nadie.
🫀: Pero si los buenos amores llegan sin buscarlos, y el llego a nosotros, cuando no lo buscábamos. ¿Confiamos?
🧠: Confiamos.
🧠🫀: cuidanos por favor, confiamos en ti
Y fue esa relajada tarde, donde me convencí que no debemos buscar a nadie, muchas veces por desesperación caemos en manos de personas que lo único que hacen es dañarnos, en cambio cuando ya no buscas llega alguien con ganas de cuidarte y amarte, pero ya temes en dejar entrar a alguien a tu vida, por que aún tienes heridas sin sanar.
Entonces por eso es necesario cuidar nuestro corazón para la persona correcta.
¿Y como encuentro a la persona correcta? No se busca. Llega.
Y llega a curar tus males y a multiplicar tu alegría.
Raquel Pineda 🥀















