isabelladlc
‘ ¡Esas palabras! ’ se le escapó a la fémina que, distraída con su cabello, alzó la mirada cuando escuchó al joven parlotear. Estaba acostumbrada a reprender a su hermano, por lo que no evitó hacerlo casi de forma automática. Cuando se dio cuenta de su error, amplió sus orbes y dejó a sus mejillas tornarse rojizas. ‘ Quiero decir— lo siento, hay libertad de expresión y bueno, no sé, de todas maneras te lo censuraran o no… Porque esto no es un programa de horario infantil y— bueno, eso ’ balbuceó con la vergüenza a flor de piel, apenas sabiendo ni lo que decía, y obligándose a reír para quitarle algo de peso al asunto. ‘ Y.. ¿Qué decías? ’
El rizado se quedo algo confundido por la forma en que había sonado la reprimenda espetada de la castaña y, más aún cuando parecía impresionada de si misma, por lo que genuinamente se formó una leve sonrisa, a la vez que sus esmeraldas se incrustaron intrigados en la antagonistas, mientras se dedicaba a escucharla a medias, pues el inseguro termino de su argumento, no hizo más que intensificar la sonrisa divertida que yacía en sus labios. Pero, en cuanto formuló aquella pregunta, se encontraba igual de confundido. Hasta que la dejo libre de su contacto visual por unos segundos, en cuanto bajaba la cabeza, soltando unas risas y su ceño se fruncía extrañado. ‘ ¿Sí?... entonces, hay que darles consejos a los niños... Chicos, no le hagan caso a sus padres porque son unos malditos-jodidos mentirosos, hijos de su abuela. El viejo Santa Claus, no existe, ni ninguna de esas mierdas, no se traguen nada. Oh, no le hagan a las drogas... hasta los diecisiete y, coman muchos dulces. ’ vociferó a propósito con un aire presuntuoso, y una satírica a la vez traviesa curvatura en sus carmesíes. ‘ Dije... perdón por mi vocabulario, señorita ’ concluyó cambiando drasticamente su tono y, modulación, apretando pronto sus labios con su dentina, para no reír, puesto que había dicho todo para molestarlo.














