Querido amor, querido amante, querido, te he querido demasiado, te ame tanto, que mis labios se quedaron secos de tanto besar, mi ojos aun pintan tu mirada fija en la mía, alucino tu olor, toco con suavidad cada recoveco en el que estuviste parado, al cerrar mis ojos tu sonrisa perversa se pinta en mi memoria y sobre todo te veo recostado en mi cama semidormido, semidesnudo, tan vulnerable, tan aparentemente inocente.
Querido mío, me hiciste tanto daño, cariño te odio tanto que quisiera que corrieras hacia mi para decirme cuanto lo sientes, cuanto has cambiado, cuanto me necesitas. Carajo que me tomes del pelo, me beses y borres el recuerdo.
Ambos sabemos que tu inestabilidad emocional y mis ganas de que te dejes querer no funcionan bien.
Dolor el que me has dejado.
A mi corazón se le han caído los pétalos que tu un día habías hecho florecer.
y en verdad que duele, en verdad que hay un vacío siento el calor exterior y al entrar en mi organismo ese calor se congela, me comienza a subir la temperatura el pensar en ti con alguien más, es un bochorno que me abruma pero nada como pensarte, nada se compara al dolor de seguirte queriendo, amando, soñando.