Siempre me sentí una persona alegre, qué disfruta la vida, que más allá de las cosas malas ve siempre lo positivo, siempre me sentí alejada de cualquier tipo de problema psicológico aunque me hayan llevado a mi primer psicólogo a los 6 años por la separación de mis papas y lo único qué me acuerdo era qué me hacían dibujar y jugar. Siempre pensé qué no lo necesitaba, qué sólo iba para dejar tranquilos a mis papás con qué estaba bien.
Mientras fui creciendo tuve qué pasar muchas situaciones difíciles, qué ahora qué escribo esto, quizás era una persona alegre pero antes de toda la mierda qué tuve qué pasar.
Mi primera situación de mierda qué me acuerdo son peleas constantes entre mis papás qué si bien la mayoría del tiempo tuvieron buena relación, para los quilombos siempre quedaba en él medio.
También mi infancia fue confusa, me acuerdo qué fue muy linda pero también ahí genere mis primeros traumas qué recién a mis 26 años me doy cuenta qué están ahí.
Cuando fui creciendo me enamore supongo, era bastante chica y lamentablemente me tocó conocer a una persona horrible que además de ser violento fisica y psicologicamente, de hacerme llorar literalmente todos los días de mi vida, de arruinar mi relación con mi familia y separarme de literalmente todos mis amigos, me género más traumas nuevos, los cuales también los descubrí hasta pocos años.
Después de esos tres años horribles, empecé a estar mejor, a recuperar mi vida, mis vínculos, todo iba dentro de todo bien.
Tuve qué empezar la facultad, tuve porque nunca hubiese sido una elección mía, porque odio con todas mis fuerzas tener qué hacer algo impuesto sólo porque sí y ya se qué pude no hacerlo, pero también parte de mi personalidad es conformar al resto sin pensar en mi, y toda mi familia quería qué estudie, así qué empecé.
Me anoté y aunque no era lo qué quería me entusiasmé con eso, estaba contenta, iba a conocer gente nueva, todo era bastante emocionante.
Dos días antes de empezar llega mi mama de trabajar en un horario qué no era él de siempre. Entró a la pieza dónde estaba yo, se sentó conmigo, me agarró la mano y ahí fue cuando supe qué todo estaba mal. ¨Tu papá tuvo un accidente con la moto en Perú, no lo pudieron salvar¨.
Desde ahí no escuché más nada, ahí me di cuenta qué no tiene sentido planear a futuro porque me puedo morir en cualquier momento, ahí empecé a perderle él sentido a las cosas y a llenarme más de miedo y de nuevos traumas.
Los dos días qué siguieron fueron terribles, lleno de trámites, papeles porque encima él accidente fue en otro país, mi mama qué tuvo qué viajar allá para reconocer las cosas, yo con la culpa de haberme peleado con papá días antes, la facultad qué empezaba.
Al tiempo todo fue mejor, empecé la facultad y me iba bien, en casa estábamos todos contentos con eso y todo lo de mi papá pude llevarlo mejor.
En mi segundo año creo me puse de novia de nuevo con la mejor persona qué conocí hasta ahora cómo pareja.
No me acuerdo exactamente cómo fue porque él último psicoanalista con él qué fui me contó que la mente anula cómo mecanismo de defensa todos los momentos qué nos hicieron mal, por eso mismo no tengo recuerdos de absolutamente nada desde antes de terminar él colegio.
Todo iba bastante bien, termine él segundo año, metí todas las materias, estaba muy contenta con mi novio, no podía quejarme.
Una semana antes de empezar mi tercer año de facultad mi abuela se muere casi delante mío, mi abuela qué es mi mamá prácticamente, él segundo pilar de mi vida y se fue.
Se fue casi tan rápido cómo mi papá, de un día para otro cáncer, internación, punciones, llantos y no quiero escribir más.
Otra vez empezar él año en un velatorio.
Fue de los años más difíciles para mí, también fue cuando más mentí sobre cómo me sentía porque lo qué menos quería era qué mi mama en una situación así tenga qué consolarme.
Creo qué nunca me vieron llorar.
Obviamente a lo largo de esos años fui y vine miles de veces con psicólogos y psicoanalistas, siempre lo vi cómo una solución así qué iba.
Él año pasado decidimos ponerle fin a la relación en la qué estaba, qué de eso no quiero profundizar porque es algo muy reciente y lo qué menos quiero es terminar peor.
Me afectó muchísimo y todavía lo hace, pero fue la mejor relación qué tuve y la recuerdo de la mejor manera.
Hoy en día me siento muy triste.
No sé qué tiene qué ver lo anterior, en realidad sólo quería empezar a escribir desde ahora, desde la actualidad, pero parece qué necesitaba soltar lo anterior.
Hoy me siento completamente alejada de mi versión feliz, hoy nada tiene sentido.
Vivo constantemente con ansiedad, preocupada esperando qué todo él tiempo pase lo peor.
Hace meses qué no cómo bien, todos los estudios de sangre me dan mal, casi me internan por eso y además hace meses qué vivo con anemia, eso es algo qué me preocupa mucho y quiero cambiarlo, pero realmente no tengo energías para hacerlo. Todo esto encima me revuelve todo mi pasado en él cual lo qué más deseaba en él mundo era ser anorexica por comentarios externos qué siempre me hicieron sentir mal con mi cuerpo, por suerte nunca lo logre, aunque si suprimi toda la comida qué podía y fui bulimica por un corto tiempo.
Repito, no es qué no quiera cambiarlo, sino qué es muy difícil y es algo qué sólo las personas qué pasan por una situación así lo entienden a la perfección.
Hace tiempo me enojo conmigo por no tener iniciativa para hacer incluso las cosas qué quiero hacer por gusto propio y recién hoy entiendo qué no es mi culpa, qué sólo es difícil hacerlo.
No quiero pensar en más nada, no quiero pensar en la facultad, en trabajo, en absolutamente nada, no quiero tener qué hacerme cargo de mi pero tampoco quiero qué otros lo hagan. Quiero ayuda pero al mismo tiempo no quiero qué me la den, no quiero contarle mis cosas a nadie pero quizás lo necesito. No sé ni qué quiero, ni qué necesito sinceramente.
Sólo sé qué estoy muy triste y qué no aguanto más pasar los días así.