¡Robert LeVert!
Sonrió ampliamente y finalmente salió de la habitación, tomando con fuerza la mano de Rob—. ¿Podemos pedir lasagna? Tengo ganas de comer lasagna —mintió. No le hacía mucha gracia el comer, pero con tal pasar una velada agradable con Rob, estaba dispuesto a todo—. También podríamos pedir champagne. Comida italiana y trago francés, ¿podemos?
--Sonrió en tanto asentía-- ¡Es perfecto! Será una gran cena, ¿hace cuanto no salíamos? --Preguntó yendo a la salida--














