Quemé todos los barcos los incendié, les puse lumbre, volteé hacia atrás solo para confirmar que el fuego seguía vivo
-quemé todos los barcos, pero mierda, eran mis barcos-
Me fui viendo como salía humo sin parar me fui volteando hacia atrás pero sin dejar de remar, me fui.
—Román.
















