Hace ya bastante tiempo que me gustas, que me he interesado por ti. Quisiera conocerte más, saber que piensas, cual es tu rutina, que te gusta hacer.
Quisiera ser tu mejor amiga, tu compañera, tu amante.
Le he hablado a Dios de ti.
¿Sabes? Me ha sorprendido el hecho de que desde el día que supe de tu existencia hasta el día de hoy no estés platicando con alguien; a mis ojos eres una persona atractiva, interesante y amena.
A veces me pasa el pensamiento de que será porque eres para mí. Pero también tengo miedo, incluso a veces me bajas las defensas, te veo muuy arriba de mí.
No podría decirte que estoy enamorada de ti, porque no te conozco.
¿Y si quieres hijos? ¿Y si tenemos desacuerdos por la política? ¿Y si no puedo ser libre contigo?
A veces he tenido miedo de que no te guste, no solo físicamente, también emocionalmente, que no te guste mi alma, que me consideres una piedra de tropiezo para tu camino.
Pero pocas veces me he puesto a pensar si tú serías una piedra de tropiezo para mí.
Apenas, te estaba olvidando, ¿eso es bueno? no lo sé. Pero sí se cómo comenzó, yo tengo fantasías, y al gustar de ti, mi ser quería fantasear contigo, pero por Dios, no lo hacía, me limitaba, y empecé a fantasear con alguien más.
Eso no me ayudo, porque comencé a gustar de la otra persona, lo que era mi refugio se volvió mi prisión. ¿Casi caigo? tal vez, pero Dios tuvo misericordia de mí.
He entregado y renunciado a la posibilidad de estar con la otra persona, y es que creo que es la trampa más bonita que he visto, creo que ni en mayores fantasías lo habría creado tan a mi medida, no te voy a negar que muchas veces lo comparé contigo (perdóname), y en esas comparaciones, él parecía ser mejor.
Pero hay algo que tú tienes y que no se compara a nada en este mundo. Tú tienes a Dios, tú le sirves, tú crees en Él. Y eso, te hace el mejor, pues tú lo valoras.
Eso te hace aún más atractivo.
Joseph, quisiera decirte amor mío y ahora que te vi, me gustaste, cómo siempre, pero creo que pude controlar mis emociones, y es que tómalo como algo banal, pero sentí que pasé una lucha bastante fuerte, en la que me lamentaba no poder ser más flexible con la otra persona, me ha sido difícil, pero estoy saliendo adelante, por Dios y por mí.
Cuando algo saca mi lado romántico, pienso en ti, en dedicarte las más bellas frases, las más hermosas canciones, los más tiernos apodos.
¿Qué más te puedo decir? Que quiero que seas mío, que seas mi amado, que quiero cuidarte, protegerte, ser libre contigo, que quiero ser tu auxiliadora, y pese a que me cohíbes aún creo que soy la mejor opción para ti, que estar conmigo no te va a estancar, al contrario, nos elevaremos y llegaremos alto.
Creo que la sra. Aline tiene razón, me distraje con la otra persona, porque parece que tú ni ves, ni tomas cuenta de que existo y que me atrevería decir que ni topas que estoy enamorada de ti.
Y lo otra persona, parecía que sí me veía, que si me notaba.
Joseph, si de algo estoy segura, es que tú te sacarás la lotería conmigo, porque Joseph, yo no he tenido novio, no he entregado mi cuerpo a alguien más y si a Dios le agrada que haya un nosotros, sería exclusivamente tuyo.
Joseph, no sé que vaya pasar, si esta carta envejecerá aparentemente mal o acontezca como yo lo quiero. Pero con esto te entrego en las manos de Dios, que Dios haga de nosotros como a Él mejor le parezca.
Con aparentemente amor, Yo.