Un planeta de ciudades
Por Lic. Santiago H. Antognolli
2010, señala la ONU, resultó el año donde la población del planeta pasó a tener una mayor proporción de población urbana que de población rural. En un planeta con 7.300 millones de habitantes, más de la mitad de la población se concentra de manera densa y caótica en ciudades.
El fenómeno, propio de la historia moderna, exige alterar las visiones de muchas problemáticas que atañen a la vida del ser humano en el planeta.
Las ciudades de la actualidad, emergen como ciudades globales con una compleja realidad socio-económica, planteando una relectura del rol político de sus administraciones, en términos de definiciones de modos de producción, de intercambio y de administración.
Este artículo invita a profundizar la contextualización histórica de la formación de ciudades, presenta casos de referencia al análisis, e invita a pensar algunas implicancias futuras.
Una vuelta por el universo de algunas ciudades del planeta.
La formación de ciudades.
Previo a la Revolución Industrial, segunda mitad del siglo XVIII; el planeta contaba con 800 millones de habitantes, donde sólo un pequeño 10% de ése total se desenvolvía en ciudades, casi en su totalidad ubicadas en áreas costeras de Europa. Dichas ciudades representaban el testimonio de períodos anteriores, relacionadas a formas de organización económica en etapas iniciales del capitalismo, donde la productividad oscilaba en su conjunto los niveles de subsistencia; y el avance tecnológico resultaba prácticamente nulo.
Datos estimados de 1800, como los recolectados en el libro Cuatrocientos años de crecimiento urbano de Tertius Chandler, indican una población de 860.000 habitantes en Londres, 750.000 hab. en París, 770.000 hab. en Estambul, 360.000 hab. en Madrid; y por debajo ciudades europeas con cifras menores a los 300.000 habitantes, como Lisboa, Berlín o Viena.
Fuera de Europa, Pekín constituía la excepción más trascendente por ser la única ciudad del mundo que superaba el millón de habitantes, con 1.520.000 habitantes.
Otras latitudes, consolidadas como grandes conglomerados urbanos en épocas anteriores, habían sido reducidas al extremo por colonizaciones o guerras; como Potosí, Bagdad, Cuzco, Cártago, entre otras.
Partiendo de este plano demográfico, el siglo XIX presenta la irrupción de un nuevo modelo económico basado en la industria que dejará una gran huella en consolidación de las ciudades existentes y futuras. La ciudad asiste a un gran crecimiento motivado por el éxodo rural que lleva a muchos habitantes del campo a la ciudad para convertirse en obreros, con la consiguiente creación de nuevos barrios. La ampliación urbana, conlleva la progresiva dotación de infraestructuras sanitarias e higiénicas como el suministro de agua y el alcantarillado.
En definitiva, la ciudad se convierte en un tema de reflexión y planificación que dará lugar a planes como el de Cerdá para Barcelona o el de Soria para Madrid.
Las ciudades como generadoras de tecnología
La agricultura implica un proceso de producción que combina gente y tierra. Cada trabajador del sector agropecuario, resulta más productivo de forma individual.
En la industria y fundamentalmente los servicios, el proceso productivo implica gente interactuando con otra gente. Por lo que la mayor productividad se da cuando la gente interactúa con otra gente.
El Profesor de la Universidad de Columbia y Premio Nobel, Jeffrey Sachs, en su libro La Era del Desarrollo Sustentable; encuentra útil esta sucesión de premisas simples para introducir la explosión demográfica y urbana que se evidencia en la actualidad.
Hace tan solo 200 años, con una población urbana del 10% del total, la productividad rural exigía el autoabastecimiento y suplir la demanda de la urbanidad.
La explosión de productividad urbana, producto de la revolución industrial, implicó conjuntamente gigantescas mejoras en la productividad rural, dando lugar a importantes éxodos del campo a la ciudad. La ciudad industrial demandaba recursos humanos, y el campo los requería cada vez menos.
La misma dinámica potenció el desarrollo de nuevas tecnologías, producto del crecimiento exponencial de muchas ciudades; y tal trayectoria cambió la fisonomía del mundo para siempre.
La última mitad del siglo XX, se caracteriza por la consolidación de mega ciudades.
En 1970 sólo tres ciudades del planeta superaban los 10.000.000 de habitantes; Tokio, Nueva York y París. En 1990 las megaciudades eran diez con presencia de Estados Unidos, Latino América y Asia. Se estima que en 2025 serán 37 las megaciudades del mundo con una inmensa participación de ciudades de Asia.
En el mundo actual proliferan infinidad de ciudades con más de un millón de habitantes, y se transita la consolidación de mega ciudades. Son el resultado de la exacerbación de la dinámica de la productividad laboral en los diferentes sectores.
Postales Urbanas
Hace tan solo 35 años, en el invierno chino de 1979, el Gobierno Central declaró su primera “Zona Económica Especial”, en la localidad de Shenzhen. Buscaba determinar una zona con incentivos económicos en su intento de apertura y despegue, poniendo el foco en una localidad pesquera de bajo valor del suelo y la mano de obra, con una población total de 15.000 personas.
En 1990 la población de Shenzhen era de 3.000.000 de habitantes; y actualmente, 35 años después del impulso inicial, habitan en la ciudad 12.000.000 de personas, y recibe todas las temporadas 5.000.000 de trabajadores de temporada. Parte de las migraciones chinas que describen los diarios nacionales. Shenzhen hoy cuenta con aerolínea propia entre otros rubros de una organización centralizada.
La ciudad alberga 6.000 fábricas de dispositivos electrónicos, donde sobresale ser la sede de dos de las cinco compañías de teléfonos más grandes del mundo: Huawei y ZTE.
En esta ciudad se produce la mayoría de los teléfonos de China. Y China produce más de la mitad de los 2500 millones de celulares que se venden al año en todo el mundo. Shenzhen es, además, uno de los puertos más grandes del mundo por tráfico de contenedores.
Shenzhen representa el modelo chino de crecimiento, de copiar y reproducir en una escala gigante y barata la tecnología de punta; pero hoy comienza a generar sus propios desarrollos tecnológicos agregando importante valor a su ecuación y tomando la vanguardia.
A tan sólo 40 Km de Seúl, la ciudad “inteligente” de Songdo, capta la atención del mundo por su planificación prexistente y aplicación de la más alta tecnología del mundo.
Songdo ha sido diseñada con sensores para controlar la temperatura, el uso de energía y el tráfico. Muchas de estas innovaciones ponen especial atención en el medioambiente. Estaciones de recarga para autos eléctricos o un sistema de reciclaje de agua que impide que el agua potable se utilice en los inodoros en una oficina; son parte de las características de Songdo.
El sistema de eliminación de residuos plantea un escenario de ciencia ficción. No se disponen camiones de basura por las calles o grandes contenedores repartidos por los edificios. En cambio, todos los residuos domésticos son aspirados directamente de las cocinas individuales a través de una vasta red de túneles hasta llegar a un centro de procesamiento, donde la basura se clasifica, se desodoriza y se trata de la forma más respetuosa posible con el medio ambiente. Todo de manera automática. La vida en Songdo fue planificada alrededor de un gran parque central, que predisponga a los habitantes a caminar y disfrutar momentos de ocio y recreación.
El desafió de Songdo en la actualidad tiene que ver con darle empuje a una importante ciudad. Los 40Km que la separan de Seúl no han sido impedimento para la instalación de muchas parejas jóvenes; pero no han logrado la instalación de importantes actividades comerciales que eviten trabajar a grandes distancias. Una nueva serie de incentivos económicos pronostican un destino de mega ciudad para Songdo en el mediano plazo.
Corea de Sur, profundizó un modelo de desarrollo de asimilación, copiado y fabricación de tecnologías hace 65 años, acompañado por un fuertísimo impulso económico a la formación profesional de su población. Hace más de dos décadas pegó el salto a la innovación tecnológica y hoy su planteo de ciudades queda materializado en iniciativas como la de la ciudad de Songdo.
En 1970, un importante ciclón inundó más de la mitad de la ciudad de Dhaka, capital de Bangladesh, que por entonces contaba con 3.000.000 de habitantes; donde se estima que 500.000 personas de todo el país perdieron la vida, producto de las inundaciones, el posterior brote de cólera y la pésima administración de la ayuda humanitaria por parte de las autoridades locales. La colosal tragedia tuvo consecuencias que duran hasta la actualidad, en una ciudad que desde entonces ha crecido hasta los 15.000.000 de habitantes y que por cuestiones geográficas sufre durante la temporada de ciclones de importantes inundaciones. Dhaka presenta hoy los niveles más altos de alfabetización del país, importantes mejoras económicas, pero sigue presentando enormes desafíos en términos de contaminación, atascos de tránsito, pobreza y provisión de servicios.
En 1997, el NYDEP, Department Enviromental Protection de Nueva York, uno de los tres organismos encargados de administrar la provisión de aguas para los 12.000.000 de habitantes de la ciudad de Nueva York; detectó que el agua de la ciudad contenía elementos no aptos para el consumo, provenientes de las fuentes de agua que nutren la ciudad.
La ciudad se abastece de dos enormes acueductos elevados, distantes de la ciudad, donde la actividad agropecuaria lindera estaba filtrando importantes cantidades de fertilizantes y herbicidas, propios de una actividad productiva de punta. La acción planificada por la administración central dispuso un área protegida de 53.000 hectáreas, donde se dispondrían importantísimos incentivos fiscales para la práctica agropecuaria exenta del uso de agroquímicos.
En la actualidad los productores involucrados nutren las ferias semanales de la ciudad donde se ofrecen productos orgánicos y de lugares linderos.
Implicancias y Roles de la Ciudad
La aleatoria presentación de realidades urbanas pone de manifiesto el cambio de rol de las ciudades en el presente y futuro.
Saskia Sassen, profesora de la Universidad de Columbia, ha dedicado toda su trayectoria académica al estudio de las ciudades y de la globalización. En un reportaje reciente entiende que los gobiernos locales, que integren a las organizaciones de “vecinos” a la planificación de sus comunidades, cumplirán un rol clave en el desafió de la humanidad de repensar su hábitat en el escenario moderno. Debemos generar espacios urbanos organizados en múltiples nodos activos, como mini ciudades, donde se eviten los grandes desplazamientos de los habitantes por la ciudad, brindándoles la posibilidad de que sus trabajos estén más cercanos y se suplan sus necesidades de consumo con pequeñas fábricas, talleres, librerías públicas, etc.
El futuro parece exigir una mayor conciencia local con mirada global, en organizaciones integradas por representación de vastos sectores de las sociedades, donde poder determinar y, en definitiva organizarse, para delinear sistemas que persigan un escenario sustentable.
Mientras que las ciudadanías occidentales comienzan a amesetarse, las mayores dinámicas de crecimiento demográfico en ciudades se presentan en Asia y África. Entendiendo el rol de las ciudades en el desarrollo de innovación y tecnologías, es probable que en el futuro los centros de referencia al respecto también hayan cambiado.
Las ciudades del futuro deben comprender y definir su sistema de producción, organización e intercambio, teniendo en cuenta parámetros medibles que persigan objetivos sostenibles.
Agrava en hecho de que gran parte de las ciudades modernas se disponen en zonas costeras, en un mundo alterado por el calentamiento global, donde variará invariablemente la frecuencia de los desastres naturales y el nivel de los mares. Razón por la cual, deberá valorarse su planificación y administración de contingencias ante el desenvolvimiento de un hecho fortuito.
La historia muestra acciones y reacciones del ser humano buscando garantizar su desenvolvimiento. El desafió futuro comienza a dar signos y evidencias de una conciencia en la dirección correcta pero con la incertidumbre de avizorar si lo hace con la velocidad adecuada.
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