hyesvng:
          âUhmâ- Âżdisculpe?â llamĂł cautelosamente a la persona que le daba la espalda, sus manos demasiado atareadas con el nudo de su delantal como para poder estirarse a tocarle el hombro. âNo sĂ© si le ha confundido el hecho de que estuviera la puerta abierta, pero aĂșn no abrimos el localâ. Â
â ÂżQuĂ©? â PreguntĂł, siendo tomado por sorpresa. Estaba distraĂdo a tal nivel que, por muy poco, no tumbĂł una de las decoraciones del lugar con la funda en la que descansaba su guitarra. â Oh, lo siento, ÂżcuĂĄnto tardarĂĄn? â SeñalĂł a su propia espalda, donde se encontraba la puerta por la que habĂa entrado. â Puedo esperar afuera, para no molestar â OfreciĂł la mejor sonrisa que tenĂa en ese momento, tratando de ser amable e ignorar que podrĂa llegar tarde a su turno en el restaurante.











