Desde que llegué no me volvà a ir.
Caminaba por la calle mirando hacia atrás cada tanto, como buscando una sombra invertebrada que confirme la presencia de las personas que no están.
Nada.
Ni una sola gota de sudor. Ni un solo paso resonante. Ni la minima sensacion de ser observado. La incertidumbre era más terrible que el peligro real e inminente, representaba entender que una sola cosa era cierta: la duda.
Creo, personalmente, que da mas miedo el miedo en sà que lo que manifiesta ese miedo. El miedo al miedo es la cosa más paralizante que existe. No te deja mover, no te deja salir, no te deja respirar. El torax se te cierra en un nudo de carne, tabaco, angustia y huesos.Â
Cualquier cosa puede representar un hecho terrorÃfico.
Si alguna vez se pone en duda, quiero que esto quede perfectamente en claro:
Prefiero morir antes que vivir inmóvil.












