
Andulka

Product Placement
No title available
TMBGareOK. The Official They Might Be Giants tumblr
Keni

No title available
EXPECTATIONS
Lint Roller? I Barely Know Her
2025 on Tumblr: Trends That Defined the Year
Mike Driver
PUT YOUR BEARD IN MY MOUTH
hello vonnie
I'd rather be in outer space 🛸

roma★
𓃗
untitled

gracie abrams
Fai_Ryy
$LAYYYTER
Cosmic Funnies
seen from Dominican Republic

seen from United States
seen from United States

seen from Brazil
seen from United States
seen from Sweden
seen from Sweden

seen from Singapore

seen from United States
seen from Türkiye

seen from Canada
seen from Türkiye
seen from Türkiye
seen from Hungary
seen from Türkiye

seen from United States
seen from Spain
seen from Netherlands
seen from China

seen from United States
@sergiolugorozco
"Cada hombre tiene dos biografías eróticas. Por lo general se habla sólo de la primera: la lista de sus amores y encuentros amorosos. Es probable que sea más interesante la segunda biografía: las muchas mujeres que hemos deseado y que se nos escaparon, la dolorosa historia de las posibilidades no realizadas. Pero hay una tercera , secreta e inquietante categoría de mujeres. Son aquellas con las que no pudimos y no supimos tener nada en común. Nos gustaron, nosotros les gustamos a ellas, pero al mismo tiempo comprendimos de inmediato que no podíamos tenerlas, porque al estar con ellas nos encontrábamos del otro lado de la frontera. " .- Milan Kundera (el libro de la risa y el olvido)
los dos tipos de personas en este mundo:
- Yo divido a la humanidad en dos grupos: Los que se cortan primero las uñas de la mano izquierda y los que cortan primero las uñas de la mano derecha. Mi teoría es que quienes se cortan primero las uñas de la mano izquierda son más alegres. Suelen disfrutar más de la vida porque van directo a la tarea más fácil y dejan lo más difícil para el final. - ¿Con cuál empiezas tú? - Siempre con la mano izquierda. No creo que haya opción. Ir por el placer primero, siempre. Y una vez terminada la mano izquierda solo queda la mano derecha y es la más fácil que queda.
La amante que nos abandona debe tener la inteligencia de insultarnos, rebajarnos, agredirnos salvajemente para que no la olvidemos con resignación. Para seguirla deseando con ese nombre pervertido de la voluntad erótica que son los celos.
En esto creo
Un estudiante nadaba con una estudiante en el río. La chica era una deportista y él en cambio era un nadador desastroso. La chica lo amaba perdidamente y tenía tanto tacto que nadaba igual de despacio que él. Pero cuando la natación se acercaba ya a su fin, quiso pagar rápidamente la deuda que tenía con sus aficiones deportivas y se lanzó con rápidas brazadas hacia la orilla. El estudiante intentó avanzar más rápido y tragó agua. Se sintió humillado, puesto en evidencia en su inferioridad física y sintió lítost. Recordó su infancia de niño enfermo, sin deportes y sin compañeros de juegos, bajo la vigilancia excesivamente preocupada de la mamá, y se sintió desesperado por sí mismo y por su vida. Cuando volvían por el camino, atravesando el campo hacia la ciudad, no abrió la boca. Se sentía herido y humillado y tenía un deseo irresistible de pegarle. ¿Qué te pasa?, le preguntó, y él le reprochó que hubiera nadado hasta la orilla opuesta sabiendo que allí había remolinos, se lo había prohibido y hubiera podido ahogarse – y le dio una bofetada en la cara. La chica se echó a llorar y él, cuando vio sus lágrimas, se compadeció de ella, la abrazó y su lítost se esfumó
El libro de la risa y el olvido.- Milan Kundera
Saudade
Agarrarse el dedo con una puerta duele. Golpearse la cara contra el piso, duele. Torcerse el tobillo, duele. Una bofetada, una trompada, un puntapié, duelen. Duele golpearse la cabeza con el borde de la mesa, duele morderse la lengua, una carie y piedras en los riñones también duelen. Pero lo que mas duele es la saudade. Saudade de un hermano que vive lejos. Saudade de una cascada de la infancia. Saudade del gusto de una fruta que no se encuentra más. Saudade del papá que murió, del amigo imaginario que nunca existió... Saudade de una ciudad. Saudade de nosotros mismos, cuando vemos que el tiempo no nos perdona. Duelen todas estas saudades. Pero la saudade que más duele es la saudade de quien se ama. Saudade de la piel, del olor, de los besos. Saudade de la presencia, y hasta de la ausencia consentida. Vos podías quedarte en la sala, y ella en el cuarto, sin verse, pero sabiéndose ahí. Vos podías ir para el dentista y ella para la facultad, pero se sabían allí. Vos podías pasar el día sin verla, ella el día sin verte, pero sabían del día de mañana. Pero cuando el amor de uno acaba, o se torna menor, al otro le sobra una saudade que nadie sabe como detener. Saudade es básicamente no saber. No saber más si ella continúa sufriendo en ambientes fríos. No saber si él continúa sin afeitarse por causa de aquella alergia. No saber si ella todavía usa aquella mini. No saber si él fue a la consulta con el dermatólogo como prometió. No saber si ella se alimentó bien últimamente por causa de esa manía de estar siempre ocupada. Si él estuvo yendo a las clases de inglés, si aprendió a entrar en la Internet y encontrar la página del Diario Oficial. Si ella aprendió a estacionar entre dos coches. Si él continúa prefiriendo la cerveza oscura. Si ella continúa prefiriendo jugo de naranja. Si él continua sonriendo con aquellos ojitos apretados... Si ella sigue bailando de aquella forma enloquecedora... Si él continua cantando tan bien. Si ella continua detestando Mc Donald's. Si él continua amando. Si ella sigue llorando hasta en las comidas. Saudade realmente es no saber! No saber que hacer con los días que son más largos, no saber como encontrar tareas que detengan el pensamiento, no saber como frenar las lágrimas al escuchar esa música, no saber como vencer el dolor de un silencio... Saudade es no querer saber si ella está con otro, y al mismo tiempo querer. Es no saber si él está feliz, y al mismo tiempo preguntar a todos los amigos por eso... Es no querer saber si él está más flaco, si ella está mas linda. Saudade es nunca más saber de quien se ama, y mismo así doler. Saudade es esto que sentí mientras estaba escribiendo y lo que vos, probablemente, estés sintiendo ahora después de leer... 'En alguna otra vida, debemos haber hecho algo muy grave para sentir tanta saudade...' .- Miguel Falabella
Cómo le podés tener lástima a una gata, a una leona? Máquinas de vivir, perfectos relámpagos. Mi única culpa es no haber sido lo bastante combustible para que a ella se le calentaran a gusto las manos y los pies. Me eligió como una zarza ardiente, y he aquí que le resulto un jarrito de agua en el pescuezo?
Rayuela .- Julio Cortázar
Alguna vez había creído en el amor como enriquecimiento, exaltación de las potencias intercesoras. Un día se dio cuenta de que sus amores eran impuros porque presuponían esa esperanza, mientras que el verdadero amante amaba sin esperar nada fuera del amor, aceptando ciegamente que el día se volviera más azul y la noche más dulce y el tranvía menos incómodo.
De sus amantes acababa por hacer amigas, cómplices en una especial contemplación de la circunstancia. Las mujeres empezaban por adorarlo (realmente lo hadoraban), por admirarlo (una hadmiración hilimitada), después algo les hacía sospechar el vacío, se echaban atrás y él les facilitaba la fuga, les abría la puerta para que se fueran a jugar a otro lado
No hay como compartir una almohada , eso aclara completamente las ideas; a veces hasta acaba con ellas, lo cual es una tranquilidad.
Es así como de encuentro en encuentro, de charla en charla, han derivado a la soledad de la pareja en la multitud, un poco de política, novelas, ir al cine, besarse cada vez mas hondamente, permitir que su mano baje por la garganta, roce los senos, repita la interminablemente pregunta sin respuesta...
"Ayer llovía, hoy hubo sol, ayer estaba triste, hoy va a venir Michèle. Lo único invariable es que jamás conseguiré que esta cama tenga un aspecto presentable.". No importa, a las mujeres les gusta el desorden de un cuarto de soltero, pueden sonreír (la madre asoma en todos sus dientes) y arreglar las cortinas, cambiar de sitio un florero o una silla, decir sólo a ti se te ocurre poner esa mesa donde no hay luz. Michèle dirá probablemente cosas así, andará tocando y moviendo libros y lámparas, y él la dejará hacer mirándola todo el tiempo, tirado en la cama o hundido en el viejo sofá , mirándola a través del humo de una Gauloise y deseandola...