El recuerdo de mi gran amor
Mucho se dice de que el “amor” no existe, pero creo que si existe, existe en diferentes formas, muchas veces es el amor a los padres, el amor a los hijos, el amor a tu pareja. Son muchas las formas de concebir el amor.
En este post les hablaré de un amor verdadero, un amor puro y por el que aun mi corazón late, hace cinco años que ya no he podido tener una conversación con ella, pero creo que su nombre siempre estará en mi mente hasta el día que yo muera. Fue mi primer amor correspondido, y aunque yo no soy ahora nada para ella y que a veces pienso nunca me amó como yo la amé, yo la quise y la quiero aún muchísimo. El gran problema es que la distancia nos separaba, yo de México, ella de España; y nunca pude darle ese amor que ella necesitaba. Nos mandábamos mensajes mediante whatsapp, nos habíamos conocido en un chat en internet, ella se presentó como dibujante de 21 años recuerdo, y me hizo un dibujo que aun conservo en un archivo de imagen.
A veces pienso que si hubiese tenido el suficiente dinero para viajar a España y conocerla, tal vez la historia de este amor fuese distinta. Yo en verdad la amaba, la amaba incondicionalmente. Ella fue dueña de mi corazón y de mi mente. Las noches en el whatsapp, eran las noches mas felices que había tenido, era adictivo estar horas pegado en el celular, chateando o esperando que respondiera mis mensajes. Cuando llegaba una notificación, y veía que era un mensaje suyo, mi corazón se alegraba, se emocionaba. Cuando me decía mi amor me quedaba encantado, y me sentía realizado, en verdad me sentía feliz.
Algunos malentendidos, algunas circunstancias y la distancia fueron los que mataron el amor de ella hacia a mi. Me cortó en el año nuevo de 2013, y me sentí la persona más desdichada del mundo, mi corazón sentía que tenía una llaga, difícil de sanar, pero pude sobreponerme, aunque nunca la deje de amar.
Hoy en día tengo a mi esposa, y un hermoso hijo, a los dos lo amo enormemente, pero siempre llega a mi mente, la pregunta de ¿Cómo hubiese sido mi vida si quien tuviera a mi lado fuera ella, Andrea, y mis hijos fueran hijos de ella también. Pero ahora eso solo es un bonito sueño que jamás será realidad.
Ahora por un pacto de que ya no la volvería a molestar, ya no le escribo, aunque a veces me muero de ganas de saludarla. Solo la felicito en su cumpleaños. Ella dice no saber nada de mi, la edad que dice que tiene ahora no corresponde con lo que me dijo cuando la conocí.
Hoy en día ya tengo una familia, y aunque en mi corazón aun quedan sentimientos hacia ella, ya no es posible revivir ese amor. Lo mejor es guardar esos sentimientos en el fondo de mi corazón y tenerlos ahí como un bello recuerdo.