Siempre quedará un hueco en ese espacio donde cabía su mano en mi mano, o su cabeza en mi pecho, ese hueco del beso que jamás volvió a suceder; a veces las personas vivimos con huecos que se vuelven agujeros negros que se tragan de lleno recuerdos de objetos y de cuerpos que sólo tienen cabida en el pasado que nunca podrá volver.
Efimera Lunar Intemporal















