Creí que ya jamás, nuestra historia iba a contar, que después de todo habíamos escrito un final, y es que lo nuestro es una relación intermitente, siempre en la mitad, ni una relación, ni una amistad.
Vas y bienes, yo aceptándote continuamente, platique con todas mis personalidades y cada una grito que esperara, que continuara guardando la ilusión, pero al final me decidí y por fin te deje ir...
Me olvide de llamarte, de enviarte un mensaje, comencé a salir y por fin deje de pensar en ti, olvide mi esperanza y resulto que al final no te amaba, después de todo me sentía liberada.
Te convertiste en recuerdo pero como siempre fue solo por un tiempo... comenzaste a buscarme... y comencé a contestare, preguntas, saludos, conversaciones importantes, después de años de esperarte, te encontré en alguna parte. y como suele suceder, con las historias con este menester te volviste menos, significativo tu presencia en mi camino, reiniciaste nuestro ciclo, te he visto la larga lista de mujeres caminando de tu mano, por primera vez después de tantos años, no hay celos de este lado.
La esperanza al fin se marcho, ya no espero nuestra gran historia, he dejado de esconderme, ya no finjo, deje de buscar convencerte y comencé a conocerte. Me di cuenta que nunca me presente, solo una parte te deje ver, realmente nunca te conocí, ambos nos obligamos a mentir, para conservarnos en nuestras vidas, siempre nos contamos mentiras...
Por primera vez, nos conversamos con sinceridad. esperemos a nuestro desenlace llegar. después de todo 17 años de amistad.