Nuestro papel difiere en las distintas estaciones de nuestra vida. En algún momento, nuestra tarea podría ser simplemente mantenernos al margen y ver lo que Dios realiza por nosotros. Pero luego eso cambia, y debemos tomar conciencia del cambio. En lugar de ver que Él obre, nosotros obramos. Pero nuestro esfuerzo no es independiente de Él. Todo lo contrario. Él obra a través de nosotros.
Él nos equipa con propósito, dándonos una promesa en lugar de la respuesta. De esa manera, nos vemos obligados a aprender a creerle, antes de que llegue la respuesta y luego aprender a ejercer Su voluntad en las circunstancias que sean contrarias a la promesa dada. Esto forma parte de lo que significa ser un colaborador con Cristo. Él trabaja, y nosotros trabajamos con Él.
Las respuestas a la oración revelan Su bondad. Dios revela Su deseo de conducirnos a nuestro propósito eterno, cuando Él nos da una promesa en lugar de una respuesta. Su anhelo es suscitar personas para las responsabilidades dadas por Él.
Bill Johnson- Rompa su molde y experimente lo imposible













