A veces, cuando me cabreo con el mundo, lo pago con mi pelo. Es como si necesitara hacer un corte de manga constante a lo establecido, institucionalizado y normalizado. Cómo la violencia obstétrica, por ejemplo. Que entre una matrona a la que no conoces para darte malas noticias, después de haber estado 8 horas con la misma, es violencia. Que te empiecen a hablar de que la epidural no es tan mala cuando has manifestado tu deseo expreso de que no te la ofrezcan, es violencia. Que entre una ginecóloga, sin presentarse por su nombre, a las 5 de la mañana, diciendo que no sabe si la mujer tiene contracciones porque no las ve registradas en un papel es violencia. Que además añada " este parto ya es de los nuestros" más violencia todavía. Que no dejen a la mujer estar acompañada por dos personas es violencia. Porque si de verdad entendieran lo que supone sostener a una mujer de parto, sabrían que una persona sola, a veces es poco. Que te echen después de estar 3 días acompañando una mujer por cumplir las normas y no hacer trato de favor cuando todo el mundo sabe cómo funcionan los hospitales con los "recomendados" es violencia. Que intentes averiguar quién es esa a la que la mujer ha entregado su confianza, que eso es lo único importante en ese momento, no los títulos ni las formaciones, es violencia. Estoy hasta el coño de la violencia institucionalizada y de los discursos de " no todos los profesionales somos así" . Porque los que nos tocaron ayer si son así. Y esa mujer y ese bebé se merecen, como todas, empatía y respeto como mínimo. Pero no tenéis ni puta idea de lo que significa eso. Coño ya. #violenciaobstetrica #machismoinstitucional #nomevanacallar #doula #sisoydoula #nacerconamor #nacimientorespetado #sanitariosconmenosempatiaqueunzapato