Semana 8
Autorregulación - Respiración - Memoria
La activación consciente de momentos edificantes, es decir, recuerdos que nos brindan sensaciones de seguridad, consuelo, bienestar y calma. Es importante reconocer los recursos que ya existen dentro de nuestra propia experiencia-memoria-vivencia y que pueden acompañarnos en momentos de estrés, cansancio o incertidumbre.
El recuerdo que elegí fue una noche en la que estaba descansando en la sala de mi casa mientras llovía y mis gatas se acomodaban junto a mí. Mientras estaba acostada, respirando suavemente, aparecieron muchos detalles sensoriales como el sonido de la lluvia sobre el techo de zinc, la luz cálida de una lámpara color ámbar, el olor de unas galletas horneándose y la sensación del peso de mis gatas descansando sobre mi cuerpo.
También, la respiración se ha convertido en una herramienta importante para mi autorregulación, comprendí que regularme no siempre significa calmarme inmediatamente. A veces estoy atravesando emociones intensas o momentos de inestabilidad y lo que necesito no es dejar de sentir, sino aprender a sostener lo que estoy sintiendo.
Recuerdo que mientras respiraba acostada en el piso, especialmente al exhalar, sentía que algo descendía por mi cuerpo. La imagen que apareció fue la de una especie de agua cristalina recorriéndome por dentro. Era una sensación suave y refrescante que me ayudaba a asentarme en mí misma, por momentos me relajé tanto que sentí que podía quedarme dormida. Al mismo tiempo, comenzaban a aparecer detalles de mi momento edificante. Volvía a ver los ojos de mis gatas, una de color celeste y otra de color verde. Recordaba la luz cálida de la sala, el aroma de las galletas en el horno y el sonido de sus ronroneos. Regresar a esas imágenes despertaba una sensación de cuidado, ternura y seguridad.
Este recuerdo siguió funcionando como un recurso de regulación cuando lo activé conscientemente durante los días siguientes. Todo se ha sentido abrumador esta semana, volver a esa experiencia me permitió disminuir la tensión corporal y encontrar una sensación de calma.
Asimismo, escuchar a Génesis, Astrid, Emily y Angie me permitió reconocer que, aunque nuestros recuerdos eran diferentes, muchas encontrábamos refugio en experiencias relacionadas con la naturaleza. Varias hablaban de la playa, de la brisa, del sonido del mar o de la sensación de estar al aire libre. Mientras las escuchaba podía observar cómo cambiaban sus expresiones y cómo sus cuerpos parecían volver a esos lugares de bienestar.
Al escucharlas encontré puntos en común con mis propios recuerdos, especialmente con aquellos momentos en los que observo el cielo o la naturaleza en Quito o Cuenca. Fue bonito reconocer que, aunque cada una tenía imágenes distintas, todas parecíamos buscar algo parecido: una sensación de seguridad, presencia, conexión y calma.
La necesidad muy humana de sentirnos segurxs y sostenidxs.
Me pregunto cómo atravieso esa sensación de seguridad cuando estoy atravesando momentos inciertos. Me parece que la autorregulación no consiste en eliminar inmediatamente el malestar ni en forzarme a estar en calma. Más bien, siento que consiste en desarrollar la capacidad de acompañarme, sostener lo que siento y confiar en que puedo atravesar la incertidumbre sin perderme completamente en ella.
Me llevo la sensación de que la seguridad no siempre aparece cuando todo está resuelto o estable, a veces aprendemos a encontrarla precisamente en medio de la incertidumbre.
















