Te quería pedir perdón, por todo, otra vez. Perdón por ser tan egoísta y no reconocer lo mucho que me amas, no darme cuenta de las cosas de las que serías capaces y las cosas de las que no. Perdón por tratarme mal recurrentemente por mis problemas, a los cuales no debería involucrarte. O incluso cuando tienes que ver con ellos, perdón por no decirtelo y a la vez exigirte que tú me los tengas que decir, como el hipócrita que soy. Perdón cuando estoy cansado y me comporto como si fuera tu culpa, cuando en realidad es mía. Perdón cuando invado tu privacidad y te incito a invadir la mía (aunque ya sabes que eso en realidad no me importa). Perdón por meterme en tus círculos sociales, querer estar con tus amistades y por ende incomodarte. Perdón por arruinar los espacios en los que se supone que deberíamos ser felices, por hacer que yo sea un peso en toda reunión. Perdón por no dejarte vivir cómo deberías, porque por más que te lo repitas a ti misma, yo nunca podré llenar enteramente tu corazón, necesitas de más personas, y también parece que necesitas rellenarlo constantemente. Y es triste, saber que nunca seré una ficha completa, pero parece que nadie lo es, nadie que no sea tú. Perdón por llegar a tu vida y arruinarla un poco más, y no solo la tuya, sino la de todos a tu alrededor y a mi alrededor, perdón. Perdón por no lograr nada, no ser nadie, no querer nada, no hacer nada, no amar a nadie a parte de ti, no ser alguien, ni siquiera llegar a algo con esto. Espero esto algún día mejore, tu vida mejore, sea de la manera que sea. Si necesitas a alguien más, está bien. Si esperas que esto pare entre nosotros dos, está bien. Y si esperas que algún día yo reaccione para bien, será difícil. Espero que tengas una linda noche y una linda vida, aún si no estoy en ella, descansa de lo que tengas que descansar ❤