Poco a poco las cosas en su trailer comenzaban a tener la misma forma que su cabeza había creado hace un par de días atrás cuando había ido por primera vez a visitar su futuro hogar. Moviendo caja tras caja, acomodando hasta el último e insignificante elemento y retirando cada cosa de su respectivo envoltorio, en eso se había convertido sus últimos días en los que la mudanza era su principal objetivo. “Uh, ¿se te ofrece algo?” Cuestionó con simpleza, luego de percatarse cómo una desconocida figura se acercaba más de la cuenta a lo que podría considerarse su ante jardín. “Porque al menos negocio de los vinilos no estará abierto hasta en una par de días más.” Agregó, sin siquiera molestarse en esperar respuesta alguna de la otra persona y, de paso, señalando el por qué la enorme cantidad de discos que yacían repartidos entre las múltiples cajas que reposaban en su jardín. “Aunque si quieres otra cosa…” Continuó diciendo, juntando tanto el índice con el pulgar para después acercar ambos dedos hacia sus labios y emular el hecho de estar fumando. “..siempre puedes pasar a mi oficina.” Terminó de decir con una divertida sonrisa.
Eh...—no halló en su propio mar de dudas una respuesta lúcida ante la interrogante dicha por el peliblanco, ¿decir que huía de la responsabilidad de abrir cajas valía como respuesta? Era la más sincera de todas, sin embargo decidió disfrazarla con un deje de ironía propia— Conociendo un poco el vecindario, nada más, ¿has visto lo que es esto? —sorprendido quedaba corto y perdido también, entre pasos se había logrado perder de su edificio correspondiente. Sus ojos se posaron sobre lo que era, para él, joyas— Dime que no los cobrarás muy caros, al menos quizá deberías probar la amabilidad entre vecinos. —una sonrisa surcó sus facciones, hablando quizá en una confianza que no había. Echó un vistazo al interior, pequeño, hogareño, elevó la mirada para estudiar el pálido rostro masculino y elevó los hombros— La verdad es que no venía en búsqueda de nada, pero si tan desesperado estás por algo de compañía. —ligeramente burlón, entrecerró sus ojos en dirección al muchacho.









