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@sxmira
Youâre all here indulging your particular vices, and so Iâve come to indulge mine.
We should burn it down.
Itâs easy to fall in love with Phoebe Tonkin. She is the kind of girl that your little sister is in love with, your boyfriend is secretly in love with and if youâre honest with yourself in terms of girl crushes, you are too.
Donald Trump, a man who has never been elected to any public office, just tried to describe the Presidency to Hillary Clinton, the most over qualified candidate in the history of our country.
Gifs: NBC News
-Sobre por quĂ© ligar hoy en dĂa es una pesadilla-
Como hombre soltero de 22 años podrĂa decirse que estoy viviendo en la cresta de la ola de la cultura del ligue moderna, perfeccionando el arte de hacer como si me interesaran las conversaciones mĂĄs estĂșpidas que he tenido en mi vida, calculando la respuesta perfecta a un mensaje que me haga parecer receptivo pero no demasiado, sin ser distante pero sin agobiar tampoco, o desarrollando una habilidad inusitada para juzgar en 5 segundos a la gente segĂșn su foto de perfil o sus dos Ășltimas publicaciones de facebook (mis amigos que a dĂa de hoy siguen usando Tinder han bajado esa marca a la mitad o menos). Ese es el mundo en el que me toca vivir y como nota al pie os dirĂ© que es una mierda.
QuizĂĄ porque se me da peor de lo que deberĂa fingir que me importa lo que no o quizĂĄ porque saber que no hay (al menos para mĂ, ahora, aquĂ) alternativa mejor a todo eso hace las veces de una extorsiĂłn capaz de obligarme a aguantar las situaciones mĂĄs predecibles y frĂvolas que el peor columnista de una revista de papel cuchĂ© podrĂa soñar. Eso y que la inmensa mayorĂa de las veces acabo quedĂĄndome bailando, leyendo o escribiendo porque literalmente no me compensa. Y tal. AsĂ me va. O quizĂĄ es porque la escena moderna para conocer gente estĂĄ realmente jodida. Que tambiĂ©n. Seguramente sea una suma de todo eso pero, por no hablar de mĂ, que a quiĂ©n le importa, hablemos de lo Ășltimo.
Cuando estaba en una relaciĂłn oĂa a todo el mundo quejarse de estar soltero. Historias de amigos, artĂculos de Internet (y sorprendentemente no sĂłlo en Vice), cualquier programa popular de la televisiĂłn. EstĂĄ por todas partes. El caso es que no hacĂa falta dejarlo con nadie para saber muy bien cĂłmo estĂĄ de mal el percal. Todo es tan jodidamente complicado. Nadie te ofrece una cita como tal: simplemente âquedĂĄisâ para que puedas pasarte los 4 dĂas siguientes en los que se supone que debes estar ignorando completamente a la otra persona preguntĂĄndote quĂ© querĂa decir exactamente con eso de quedar.
Da igual que fuerais al cine, que cenarais en un sitio malo o bueno, que follarais en el coche o que viajarais a Paris a emborracharos de vino en la Torre Eiffel bajo la luz de la luna. No te equivoques: sĂłlo habĂ©is quedado. Asi, de risas. Sin rallarse. No sabes quĂ© estarĂĄ pensando la otra persona, quĂ© significĂł para ella el polvo en el coche o la cena -con velas o sin ellas- ni si siquiera ha vuelto a pensar en ti, pero no desesperes, que yo tengo la soluciĂłn: simplemente pregĂșntaselo. Ah espera, que no puedes hacer eso. Jajaja. Y te voy a decir por quĂ©.
No sĂ© si es causa de la sobreexposiciĂłn de nuestra vida en general y de nuestra privacidad mĂĄs en general todavĂa, pero la realidad es que todo el mundo ha confeccionado un personaje con el grado suficiente de divertido cinismo y sarcasmo ingenioso como para no mostrar ningĂșn sentimiento genuino y me huelo por propia experiencia que para ni tan siquiera llegar a sentirlo. Si alguien se enfada contigo no te va a llamar para hablarlo personalmente, lo mĂĄs a lo que puedes aspirar es a una respuesta pasivo-agresiva por Whatsapp aproximadamente entre tres horas y dos dĂas despuĂ©s de que haya leido tu mensaje, eso o un tweet/post/foto/estado sospechosamente artĂstico lanzĂĄndote un dardo silencioso al cuello; pero mĂĄs te valdrĂa no darte por aludido y ser tan canelo de comentĂĄrselo directamente porque estarĂĄs siendo un paranoico egocĂ©ntrico y ella no confesarĂa ni bajo tortura que eso iba dirigido a ti. Su vida no gira en torno a un capullo como tĂș Âżverdad? Das pena y acabas de demostrarlo. ÂĄSuma y sigue!
Si te gusta alguien, no seas tan tonto de decĂrselo; mejor actĂșa con el suficiente interĂ©s como para que sea el otro el que se anime a dar algĂșn paso, pero no muestres mĂĄs de la cuenta o se asustarĂĄ y tĂș quedarĂĄs como una persona con alguna inestabilidad mental y una infancia complicada. Espera Âżno te gusta este jueguecito? Jaja, pues jĂłdete. Si no juegas segĂșn las reglas pierdes, y si pierdes acabas solo (ya lo estabas) ahogĂĄndote en tu propia inseguridad y preguntĂĄndote quĂ© has hecho mal.
No intentes quedar dos dĂas seguidos. Si la Ășltima vez tĂș escribiste primero, tienes que esperar a que ahora te escriba a ti. No le escribas dos veces si no te contesta. No asumas nada, por mucho tiempo que pasĂ©is juntos o mucho sexo que tengĂĄis. Nada. Pero tampoco hables de ello. Si se te ocurre hacerlo hazlo de tal manera que puedas hacer como que te parece bien cualquier respuesta que el otro te vaya a dar, incluso si evidentemente no es asĂ. Todo se hace por mensajes. Lo de llamar a la otra persona para tener una conversaciĂłn entra en el saco de estĂĄs-puto-loco, asĂ que de alguna manera es mĂĄs sano esperar con una ansiedad entre considerable e infinita una respuesta que mĂĄs de la mitad de las veces no llega nunca.
Todo estĂĄ calculado para parecer desinteresado y casual, improvisado, y es uno de los juegos mĂĄs cansados a los que alguna vez he tenido que jugar. Me podrĂa sacar otro puto mĂĄster con la cantidad de tiempo y energĂas que me exige pensar si la otra persona siente algo por mĂ o si es pura fachada: y eso dura lo que tarde en darme cuenta de que lo segundo. Si te gusta alguien, quieres pasar mĂĄs tiempo con esa persona. ÂżNo? ÂżYa estĂĄ? ÂżAsĂ de simple? Amigo, eso tiene que ser o muchĂsimo mĂĄs complicado o, directamente, no ser. Si le hablo mucho, agobio, si siempre estoy disponible cuando quiere quedar, soy dependiente o no tengo vida. Si ella tarda 5 horas en responderme un mensaje y tengo el mĂłvil en la mano cuando lo hace, tengo que esperar obligatoriamente para contestar no se vaya a pensar que soy un desesperado.
Si te gusta hablar con alguien olvĂdate de llamarla o saldrĂĄ corriendo. Sobre lo de verse en persona, dejo que lo deduzcas. ÂżSabes esa sensaciĂłn cuando DE VERDAD te interesa saber estupideces de la otra persona, como quĂ© mĂșsica escucha o a quĂ© paĂs le gustarĂa viajar? Pues mejor vete olvidando; la mejor manera de llegar a saber nada de ella es preguntarle como mucho que quĂ© tal estĂĄ, porque un âcĂłmo ha ido el findeâ equivale poco mĂĄs o menos a arrodillarte anillo en mano. Si demuestro que no me interesa la conversaciĂłn, soy un pedante. Si no quiero quedar cuando ella sĂ, un orgulloso, y lo pagarĂ© caro cuando yo sĂ quiera. Si finalmente ella muestra interĂ©s, canto en los dientes, y mĂĄs me vale no echarle en cara la cantidad de gilipolleces por las que hemos tenido que pasar hasta ese punto o, lo has adivinado, serĂ© un miserable. El caso es que de un modo u otro se acaba la pelĂcula.
Es como si la famosa frase de Clausewitz tuviera razĂłn, sĂłlo que no es la polĂtica sino el amor lo que es la continuaciĂłn de la guerra por otros medios. Jajaja amor digo, hay que ser imbĂ©cil. Me refiero a la apatĂa meticulosamente controlada con la que sustituĂmos a la sinceridad para conseguir la atenciĂłn de alguien. Me recuerda a ese viejo dicho capitalista sobre que en cualquier relaciĂłn o intercambio la persona menos interesada en que se produzca es la que tiene la Ășltima palabra. El caso es que no hay atleta olĂmpico que soporte este esfuerzo por mantener el control sobre una relaciĂłn que ninguno de los dos tiene derecho a definir si quieren que siga existiendo.
Se me ocurre, claro, que tambiĂ©n podrĂamos respetar al otro lo suficiente como para decirle la verdad. Si alguien te hace feliz, dĂselo. Si alguien no te interesa, te agobia o se estĂĄ creyendo lo que no es, no seas tan jodidamente narcisista de no hacĂ©rselo saber tambiĂ©n. No ignores a la gente hasta que desaparezca. Ya serĂa hora de madurar en lugar de dejar colgada a la gente en frases encriptadas de tus redes sociales o mensajes sin responder. Todos somos personas y las estamos pasando igual de putas para intentar entendernos los unos a los otros en este mundo de relaciones que directamente no vamos a terminar de entender nunca asĂ que dejad de tomaros a los otros seres humanos como retos que superar o trofeos que colgar en el salĂłn y sĂ© honesto con los demĂĄs acerca de cĂłmo te sientes pero sin acabar tan perdido en este juego psicĂłpata que acabes olvidĂĄndote de tener ese mismo respeto tambiĂ©n por ti.
Vamos, digo.
When I was little, I thought I was going to be a magician. I had tricks and thought they were genius. I didnât decide, âIâm going to be an actress.â I didnât know that was a job. I thought that only happened to people born in Hollywood.