♡ safiye özkurt. veinticuatro años, turca, la más pequeña de cuatro, influencer de maquillaje y estilo de vida. escrita por anya. ( biografia | tablero )

★

No title available
Peter Solarz
sheepfilms

Love Begins
let's talk about Bridgerton tea, my ask is open
tumblr dot com
Sweet Seals For You, Always
YOU ARE THE REASON
d e v o n

izzy's playlists!
noise dept.
occasionally subtle
One Nice Bug Per Day

Kaledo Art
cherry valley forever

blake kathryn

oozey mess
DEAR READER
Claire Keane

seen from Malaysia

seen from United States
seen from Türkiye

seen from Australia

seen from United States
seen from United States

seen from United States
seen from Australia

seen from Indonesia
seen from United States
seen from Australia

seen from Germany

seen from United States
seen from United States
seen from Germany

seen from Singapore

seen from Malaysia
seen from Singapore
seen from Moldova
seen from Australia
@sxozkurt
♡ safiye özkurt. veinticuatro años, turca, la más pequeña de cuatro, influencer de maquillaje y estilo de vida. escrita por anya. ( biografia | tablero )
starter privado (2/2) @harmnv
“¿Deberíamos empezar con la aromaterapia o faciales?” le pregunto mientras miraba el folleto en sus manos con una gran sonrisa en su rostro, este definitivamente era su lugar favorito de todas las cabañas y aún más porque podía disfrutarlos con alguien que apreciaba esto tanto como ella. “Aunque un masaje tampoco me vendría nada mal” desvió la mirada hacia ella. “¿Que hacemos primero?”
starter privado (1/2) @atesbrn
“Espero que eso que dicen que dé es como andar en bicicleta y nunca se te olvida sea verdad” hablo divertida mientras se acercaba al lugar donde tenían las bicicletas disponibles. “Ya que tengo mucho tiempo que no me subo a una y sería demasiado vergonzoso de mi parte el haberte invitado y no recordar nada” río ante sus propias palabras antes de mirar, al contrario. “A menos que te quieras arriesgar en una bicicleta doble”
Su mirada va perdida en el la vista que el yate le daba, perdido en algún punto en el agua, por fin gozando de silencio y tranquilidad, habían sido semanas bastante pesadas y todo aspecto de su vida estaba saliéndose de su control. Lo único relativamente bueno era que todos los moretones en su cara y cuerpo ahora eran fácilmente cubiertos con maquillaje, sólo una de las heridas por su ceja no había sanado tan bien como esperaba, dejando una pequeña cicatriz que le molestaba a más no poder, a pesar de que realmente no se notaba casi nada. Su paz se ve rota por pasos que se aproximan detrás de él. "¿No se supone que era un paseo privado? ¿Qué haces aquí?" pregunta antes de voltearse, aunque después lo hace, para ver quien era el intruso.
“Eso deberías de preguntarle al capitán del yate o como sea que se llame la persona a cargo de esto” le respondió al contrario mientras caminaba hacia él. “Me invitaron a unirme al paseo cuando me acerque al muelle a tomarme fotos y no había poder humano que me hiciera decir que no” explico con un encogimiento de hombros una vez que llego a su lado, aunque a diferencia de este, ella tenía una sonrisa en su rostro. “Hay suficiente espacio aquí como para que finjas que estas solo con tus pensamientos mientras contemplas el atardecer y yo hago lo mío” se encogió ligeramente de hombros, era la solución más factible.
MUELLE — estaba sentado en posición de loto, mirando hacia el borde donde la tierra chocaba con el cielo que se teñía de un naranjo cada vez más apagado. se pudo ver una sonrisa dibujada en su rostro, hasta que un par de pasos a su espalda lo sacó de esa vaga concentración. ‘ ¿venías a ver el atardecer o vas a subir al yate? ’ sus orbes viajaron del intruse hasta la nave acuática aparcada a un costado, ¿y si estaba de antes? podría no haberse dado cuenta.
“Venía a tomarme fotos en el muelle” admitió ante la pregunta del contrario al tiempo que se detenía a su lado, aunque con la mirada fija en el yate que estaba ahí. “Pero ahora estoy pensando en que serán mejor en el yate, ya sabes para que la gente me envidie más” desvió su mirada hacia el chico con una gran sonrisa en su rostro. “¿Te apuntas en mi misión o seguirás haciendo yoga?”
Juega con una pequeña flor en sus manos, mientras su mirada se pierde en los suaves movimientos en la superficie del agua y del reflejo del sol poniente en la misma. Distraída, se olvida del resto y no nota presencia cerca suyo. Así, dispuesta a marcharse ya, voltea levemente para emprender caminata de regreso sin percatarse de quien tiene al lado. ' ¡Cielos! ' Se sobresalta y retrocede un poquito, provocando que uno de los tacos de su bota resbale por el borde del muelle. Quizás es el terror que le despierta la mera idea de caer al lago, pero consigue estabilizarse tras balancearse por unos segundos que le parecen eternos y buscar sostener una de las manos impropia (si es que llega a dar con una). Una risita nerviosa interrumpe sus respiraciones agitadas. ' Me asusté, fuiste muy sigilose, ' menciona, carraspeando la garganta. ' ¿Vienes—? ¿Vienes a disfrutar de la vista? Está lindo para tomar fotos, ¿eh? '
📍 el muelle del lago al atardecer.
Se había acercado al muelle para disfrutar del atardecer y tomarse algunas fotos, la iluminación era demasiado buena como para no aprovecharla y si había reparado en la presencia de la contraria aunque noto que estaba perdida en sus pensamientos por lo que por una vez en su vida, decidió quedarse callada y simplemente disfrutar el momento, lo cual estaba haciendo hasta que la pelinegra la sobresalto con su grito y aún más cuando noto que estaba por caerse así que reacciono con rapidez para tomarla de la mano, evitando que cayera en el lago. “¿Estas bien?” pregunto preocupada. “Primera vez en mi vida que no hacer escandalo me mete en problemas, he aprendido mi lección” rio negando suavemente con la cabeza. “Lo siento, no era mi intención asustarte” le sonrió suavemente mientras soltaba su mano. “Y si, justo venía a tomarme fotos”
"¡es noche de observación astronómica! ¿te unirás?" pregunta con tono evidentemente emocionado, le encantaba el espacio desde que era pequeña, por lo que en cuanto escuchó que esto era una opción, fue la primera en llegar, había estado hasta contando los minutos para que por fin llegara la hora. "hay un montón de snacks y comida para disfrutar en la fogata también, por si ocupabas algo más para convencerte."
“Estaba a punto de regresar sobre mis pasos, pero ¿como le puedo decir que no a la comida?” hablo divertida mientras se acercaba a la contraria, aunque solo estaba bromeando ya que si venia con la intención de venir aquí, parecía ser algo interesante. “Y sobre todo si puedo comerme uno o dos smores, eso es lo mejor de las fogatas”
Su mirada estaba perdida en puntos al azar del bosque mientras que su cuerpo disfrutaba de l agua del jacuzzi, pensó que mínimo podría relajar su cuerpo ya que su mente no tenía descanso alguno. Las cosas en su familia parecía que sólo empeoraban con cada día que pasaba, ni siquiera podía hacer mucho al respecto, no le dejaban acercarse a ninguna parte de la investigación, no sabía nada de lo que estaba pasando hasta que las consecuencias les llegaban. Sus pensamientos se ven interrumpidos cuando escucha que alguien se acerca, volteando para ver quién era. "¿Planeas meterte también?"
“Si no te molesta, si, ese es el plan” respondió ante la pregunta del contrario al tiempo que se ha cercaba al jacuzzi con una sonrisa en su rostro, lo reconocía del torneo y aunque se burló de él, diciéndole anciano, le había agradado. “No soy una mala compañía, al contrario, soy encantadora, pero debo advertirle que si lo que busca es paz y tranquilidad es mejor que me diga que no soy bien recibida, no conozco lo que es estar quieta o callada” admitió con una pequeña risa y encogiéndose de hombros, justamente se lo demostró.
CASA CLUB: no sabía exactamente cuánto tiempo llevaba mirando la entrada hacia la cava. debería irse de ahí, pero con tantas cosas que estaban pasando en su vida, sentía que estaba llegando a un límite y la última vez que había tocado ese punto, no había sido bonito, había una sola cosa que podría hacerla olvidarse de todo ¿no? se las había arreglado para escapar de su guardaespaldas nada más para poder estar ahí, por un momento, se decide. pasos la llevan a adelantarse hasta que escucha unos que no son suyos, volteando para ver que alguien más estaba pasando por ahí, arrepintiéndose inmediatamente. ' ah... ¡creo que me perdí! estaba buscando el comedor ¿sabes dónde está? '
“Si lo que te piensas almorzar es una botella de vino, no soy nadie para juzgarte, al contrario, que sean dos” hablo en tono divertido mientras se acercaba a la contraria, la había reconocido a lo lejos por lo que rápidamente sus pasos se desviaron hacia ella. “Pero podemos ir al comedor si realmente lo quieres, estoy segura de que podremos conseguir lo mismo que ahí dentro” entrelazo su brazo con el de la contraria sin borrar la sonrisa. “Haremos lo que tú quieras, solo dime”
Técnicamente no estaba trabajando, pero eso no le impedía ofrecer el apoyo a las personas que se encontraban a punto de subir a las motos acuáticas. Sabía que algunas habían presentado fallos por el constante uso, así que estaba revisando una de las que ya habían pasado por el taller con anterioridad. "No frena como un auto, ten cuidado al soltar el acelerador o perderás la dirección ¿de acuerdo? Si te caes esto se apagará solo. No debes tener ningún problema." Afirma, dando una pequeña palmadita a la moto que están a punto de abordar. "Cualquier cosa puedo ayudarte."
Estaba sentada en la moto acuática, escuchando cada palabra que la contraria le decía mientras asentía suavemente para después reír por lo bajo. “¿Qué pasa si soy mala en manejar un auto? ¿También me pasara con la moto?” le fue imposible no preguntar en un tono sarcástico, aunque también algo inseguro, en verdad no era la mejor al volante. “Porque si es así será mejor que me baje y nunca más intente manejar una por mi cuenta, no me puedo arriesgar en arruinar este bello rostro”
Decidió mantener sus manos ocupadas, colocando el pitillo en sus labios y guardando la caja metálica dentro de sus bolsillos, sus piernas seguían estiradas una sobre la otra con desfachatez. Era cierto, una de sus reglas tácitas era no hablar de trabajo cuando esta en sus horas libres; apesar de que, siempre estaba trabajando, su teléfono solía vibrar a cualquier hora para hablar sobre un expediente o un asunto laboral. Pero, son cosas sin importancia. Era distinto con la chica Özkurt, la conocía lo suficiente para saber que no lo molestaría si no es algo importante. Y Lo era. Su familia se dedicaba a la abogacía, por lo que, los acuerdos matrimoniales eran examinados con lupa, redactados con una precisión en la que no dejarían ningun cabo suelto, a menos de necesitarlo. Y aunque solía trabajar lejos de despampanante apellido, lo aprendió de ellos. " Descuida, no me molesta " deseó recalcar, por si no ha quedado claro. Su mano diestra retomó el cigarrillo al exhalar humo, sus irises claras siguieron los movimientos de sus labios y expresiones, queriendo entender el panorama. Una sensación extraña lo invadió con la idea de hablar sobre un tema sensible en medio de una manta, después de haber tenido una sesión de besos, ¿no era gracioso? La forma en que la vida le recordaba que hay cosas de las que no podía huir para siempre. No contuvo la sorpresa en su rostro cuando escuchó el nombre de Ayaka salir de labios impropios. El británico se atoró con el humo en la garganta, saliendo antes de tiempo y empezó a toser de manera inevitable. " ¿Ayaka? " su voz subió un tono más, entornando la mirada hacia ella. " No solamente la conozco, es mi amiga " decidió confesar, no llamaba amigo a cualquiera. Pero, inesperadamente desde San Valetín se había creado un lazo amistoso. " ¿Ella lo sabe? Si involucra a otra familia de aquí no va terminar bien, también conozco a su hermano. No voy a ocultarle que lo se " quiso advertir. Salió un par de ocasiones con Tadashi para acompañarse en actividades al aire libre, compartían el gusto por deportes riesgosos. También sentía inclinación por la familia Nakamura, aun así, su trabajo era ser imparcial. " Pero no diré nada de tu familia o de lo que me has dicho, no soy un soplón " porque era ámbito profesional, porque también quería comprender en que posición se encontraban todos desde sus trincheras. Archie se echó para atrás queriendo tomar aire, ordenando sus ideas, dando una profunda calada a su tabaco. Lo siguiente, lo hizo hablar de nuevo. " No, no tiene que ser alguien que ustedes conozcan " cambió de idea con la información nueva. " Déjamelo a mí, debe ser alguien externo y de mi confianza " no quería arriesgar a que sus padres interceptaran o amenazaran a su mensajero. No iba a decirlo en voz alta pero tenía sus métodos, no era la primera vez que usaba un par de trucos para conseguir un acuerdo. Alargó su mano para tomar el móvil, concentrándose en la lectura, percatándose que el documento no tenía la mejor calidad, los párrafos que seguían más abajo eran borrosos y faltaba claridad. " El hecho en sí de contraer matrimonio por conveniencia no está tipificado como delito " le explicó. " Tenemos que agarrarnos de otro incumplimiento, una cláusula que no he podido leer bien y que pueda servirnos " en general, parecía una redacción común. " Pero que solo sea un compromiso es buena señal, Fiye. No está perdido, creo que podremos lograrlo " intentó animarla, sería complicado. Pero, se pondría a trabajar en ello. " Solo dame la copia y haré una maravilla " mordisqueó su labio inferior, buscando con su mano libre la de la turca, depositando un casto beso en su dorso. " Confía en mí ".
Su mirada se desvió por unos momentos al panorama que los rodeaba, podía escuchar risas, gritos, música y gente pasándola tan bien que le causaban envidia, podía fingir lo suficiente para pasarla bien y que no tenía ninguna preocupación en el mundo, pero desde que había llegado al carnaval todo había sido un recordatorio de lo jodida que estaba la situación en su familia. Estaba por darle otra calada a su cigarro cuando contrario empezó a ahogarse con el humo del propio por lo que rápidamente le dio unas pequeñas palmadas en la espalda, ayudándolo un poco. “Estas bien?” le fue inevitable preguntar, aunque fueron sus siguientes palabras la que la tomaron a ella por sorpresa, dejándola en silencio por varios segundos antes de que una risa más parecida al bufido salió de sus labios. “Por supuesto ambos son tus amigos” hablo con claro sarcasmo en su voz. “Todo esto solo se complica cada vez más” se quejó antes de darle otra gran calada a su cigarro, aunque negaba con la cabeza. “No tienes por qué ocultarles nada, ya lo saben” le infirmo tras exhalar el humo, aunque se negaba a verlo a los ojos. “Y por favor ahórrate los comentarios de como mi familia traiciono la confianza de ambos o incluso la tuya, suficiente tuve con Tadashi reclamándome hace una hora y diciéndome lo horrible de persona que era” sintió sus ojos llenarse de lágrimas al recordar el encuentro, las mismas que se ha estado conteniendo desde que paso eso, aun recordaba con exactitud lo pequeña que la había hecho sentir y detestaba esa sensación, por eso había ido en busca del inglés para sentirse mejor aunque poco le había durado el gusto. Asintió suavemente mientras escuchaba las palabras del contrario, presándole atención, aunque también estaba disimulado el limpiarse la lagrima que se le había escapado. “Confió en que encontraras a alguien” hablo con la voz algo ronca por lo que carraspeo antes de mover la cabeza para enfrentarse nuevamente a la contraria dándole una última calada a su cigarro, ya le había perdía perdido a este por lo que apago con su zapato antes de poner sus piernas contra su pecho, buscando consuelo a su misma mientras escuchaba, sintiendo como un poco de la presión que sentía en su pecho desaparecía. “Esperamos que ahora que se resolvió lo ocurrido en la gala, podamos ir a Estambul, al menos uno de nosotros, sospechamos que ahí es donde está el contrato y con suerte encontraremos esa capsula que dices” esa era la única esperanza que tenían. “Puedes decirle esto a Tadashi, cuando hablemos hace rato” una pequeña mueca apareció nuevamente en su rostro. “Le dije que estaba buscando una salida a todo esto, que necesitaba tiempo y es verdad, lo necesitamos, pero merece estar informado de la situación y ahora que sé que es tu amigo, prefiero que se lo digas tú, por favor” le pidió en voz pequeña antes de sentir el beso contra su mano, ese pequeño gesto le volvió a llenar los ojos de lágrimas, al menos él no se había molestado con ella, ese era un consuelo. “Confió en ti Archie, más de lo que te imaginas” confeso en un susurro antes de moverse con cuidado hasta quedar pegada a él, recargando su cabeza contra el hombro contrario para cerrar los ojos.
"por eso ni siquiera voy a intentarlo," añade con una sonrisita cómplice que aparece en sus labios cuando mira a la más joven. "y creo que deberías seguir haciéndolo. para su tranquilidad, ¿sabes?" no le es difícil continuar con aquel juego. y no puede decirse experto en la dinámica familiar de los hermanos özkurt, pero ha visto suficiente como para sacar un par de conclusiones, cuando un aire de melancolía llega a apoderarse de psique. pronto vuelve su atención a las personas que manejan la henna, que ciertamente parecía que no era la primera vez que lo hacían, haciendo gala de una maestría envidiable. "puedo notarlo," asegura con un asentimiento, antes de volver su curiosa atención a safiye, hacia las delicadas manos femeninas. "creo que te quedaría bien," era difícil pensar en que pudiese existir algo que pudiera hacer ver mal a la turca. "¿yo? creo que pasaré esta vez. no quiero problemas con mis padres," que, a pesar de ser algo temporal, está seguro que no sería bien visto. y quería mantenerlos tan felices como estaban, ahora que las acusaciones habían sido eliminadas, al menos no los tenía atrás de él como había ocurrido en las semanas anteriores. hasta parecían haber olvidado el fracaso de las olimpiadas para el apellido. "pero puedo apoyarte desde aquí, esperar a que terminen para que no estés sola."
"Hombre inteligente” asintió para sí misma sin borrar la sonrisa de su rostro para después mirarlo de reojo para después suspirar suavemente. “Suficientes problemas tienen como para darles más” confeso en un pequeño susurro para que solo este la escuchara, aunque esta vez sin atreverse a verlo a los ojos, no tenía ni idea de que tanto es lo que sabia el contrario ante la situación familiar y aunque ya había quedado en claro que no debían guardar secretos, no por la forma en la que las cosas se encontraban para ellos, esto en definitiva no era algo que no le correspondía. Sonrió un poco más al tiempo que ponía las manos sobre la mesa para que pudiera empezar a pintarle la henna en estas, aunque ahora su mirada su busco la del contrario, asintiendo un poco. “Entiendo” respondió apretando los labios por unos segundos antes de regalarle una sonrisa más amplia. “Me alegra mucho que todo ese asunto se aclarara Gabriel y que tanto tu nombre como el de los demás quedara al fin limpio” al menos algo bueno había salido de todo eso ya que ahora eran otras personas las que estaban lidiando con atención indeseada y por algo que no habían cometido. “Tu compañía es más que recibida así que gracias, pero espero que tengas algo bueno para contarme, se va un poco de tiempo aquí”
resignado, un leve suspiro se escapa de noción como sí todo indicio de molestia se deslizara por sus hombros. ‘ la próxima vez ten cuidado antes de desatar una estampida. ’ comenta a favor de disculpa, incapaz de mantener impasibilidad por mucho tiempo. tiene otras cosas en mente de qué preocuparse, aguardar un poco mientras su indecisión logra perfilar un diseño ganador de entre tantas opciones no le hará mal después de todo. ‘ toma mi turno, de cualquier forma tengo que hacer tiempo mientras espero a mi novio. ’ comenta, ofreciendo el asiento de vuelta para dar fin a cuestión. ‘ y no sé que me haré, tampoco es cortés ocupar el espacio que bien podría ser aprovechado con otro cliente. ’
Asintió suavemente ante las palabras del contrario. “Si, lo tomare en cuenta” respondió con una muy pequeña sonrisa en su rostro ya que en verdad estaba avergonzada por el cómo había sido con el contrario y la que estaba en el puesto que aun la miraba con claro desagrado en su rostro. Negó suavemente con la cabeza. “Está bien, puedes quedarte a esperar a tu novio, yo regresare más tarde” una vez que se asegurara que no estaba ninguno de los dos en el puesto, suficiente había tenido con esta vergüenza como para repetirla además de que no estaba segura de que recibiría buen trato. “Te harás algo con tu novio?” pregunto sin poder evitarlo, aunque sin atreverse a sentarse en la silla. “Hay diseños muy bonitos para parejas”
Escuchó con atención, asintiendo con un movimiento leve mientras procesaba las palabras de la mujer frente a él. No estaba completamente seguro si ese rechazo inmediato que sentía hacia los tatuajes era genuinamente suyo o simplemente algo que su abuelo había programado en él con tanta insistencia que, a estas alturas, reaccionaba de manera automática. La línea entre sus propios pensamientos y las imposiciones de Hyun Seok a veces era demasiado borrosa. Sonrió de lado, negando con la cabeza lentamente. "Lo único que me queda en este momento es mi imagen." dijo, con una especie de humor resignado en su voz. "Un tatuaje es un riesgo que no puedo tomar actualmente." dramatiza de manera bromista. Antes de que pudiera añadir algo más, sintió un golpe suave en la pierna. Bajó la mirada, encontrándose con su hija abrazándolo con fuerza, sus pequeños brazos enredados alrededor de su pierna. Nari, con esos grandes ojos curiosos, no miraba a su padre sino a la mujer frente a ellos. La niña le pregunta a la fémina si también ella podría tatuarse incluso si está chiquita. Saeran, en un acto reflejo, respondió de inmediato. "Absolutamente no." dijo, casi en tono autoritario, aunque la risa que escapó de su garganta le restó toda seriedad a sus palabras. Justo en ese momento, su hijo apareció a su lado, mirando entre curioso y desconfiado a la mujer que hablaba con su padre, el niño le pregunta quién es. "Safiye, una amiga mía." responde el coreano rápidamente, después sube su mirada a la chica. "Él es Jumin." le presentó, su voz más cálida de lo usual. Luego miró hacia su hija con una sonrisa apenas contenida. "Y esta pequeña enanita malvada es Nari." la niña soltó un pequeño bufido indignado antes de darle un golpe juguetón en la pierna, su cara enrojecida por la protesta. La pequeña le corrige, diciéndole que está pequeña porque es un hada. Acto seguido, la pequeña extendió su dedito hacia Safiye, sonriendo ampliamente, declarando que ella igual parecía ser un hada.
Un bufido salió de sus labios sin poder evitarlo ante las palabras del contrario. “Y es eso mismo lo que demuestra cuan diferentes somos, precisamente por esa razón es que yo me lo haría” admitió con un encogimiento de hombros. “Es tu imagen, no la de alguien más y uno debería de hacer lo que quisiera con ella sin temer ofender a alguien en el proceso y si eso pasa es culpa de ellos, no tuya” lo miró fijamente a los ojos, pero antes de poder decir algo más su atención se fue hacia la pequeña niña que llego abrazando las pineras del contrario y la imagen frente a ella puso una sonrisa en su rostro ante lo adorable que era, riendo un poco ante las palabras del mayor. “Tu padre es algo amargado ¿verdad? Un tatuaje temporal no le hace mal a nadie y mucho menos si tiene algo de glitter” alzo las cejas varias veces, con la clara intención de tentar más a la pequeña. Su sonrisa creció un poco más al ver como llegaba el otro hijo del contrario, aunque también sentía algo pesado en su estómago en ver la interacción del mayor con estos, era la primera vez que lo miraba tan...relajado y todo era gracias a que sus hijos estaban cerca, era agridulce de presenciar al menos para ella, ante sus ojos el mayor en parte le recordaba a sus padres, en como cuidaba su imagen y trataba de vender la imagen de perfección ante el mundo pero ahora viéndolo ser un padre que claramente quería a sus hijos, se atrevería a decir que incluso los adoraba, le hacía ver que en realidad no era como sus padres y esos niños no tenían ni idea de lo suertudos que eran por eso. “Mucho gusto en conocerlos Jumin y Nari” les sonrió un poco más, sacándose esos pensamientos de su cabeza para poder concentrarse en estos, riendo un poco más ante la protesta de la pequeña, claramente tenía el carácter de quien compartía nombre. “Gracias, me alegra saber que no he perdido la magia de las hadas, aunque tu eres mucho más bonita que yo” le siguió el juego a la pequeña e incluso le guiño el ojo antes de ver al niño que aun la mirada con desconfianza. “¿Tu debes de ser un guerrero verdad?” pregunto algo insegura, no solía tratar con niños. Alzo la mirada hacia el mayor por unos momentos. “No les pasara nada si los dejas tatuarse algo, no tiene que ser de henna, pero los otros desaparecen una vez que los lavas con agua y jabón”
baja risa escapa de sus labios al escucharla ' bien, pero si algún día cambias de opinión puedes contar con mi mano para brindarte apoyo ' bromea elevando sus cejas repetidas veces. mirada se aleja de la contraria solo para prestar atención a lo que ella traía a colación y asiente con suavidad ' sí, yo también creo que llegan solo hasta las manos ' coincide. vuelve a reír, esta vez aquel sonido saliendo de sus labios de forma más sonora que la primera risa ' ¡oh! ¿te imaginas? ' lleva dramáticamente diestra a pecho propio y niega un par de veces ' no podría permitir que crean que soy una mala influencia para ti ' juguetea ' aunque no tienes cara de ser de las que siempre hacen lo que dice mamá y papá, ¿o si? ' inquiere con una mezcla de curiosidad y diversión tiñendo su tono de voz. visión se dirige al diseño que ella señalaba y sonríe ' me gusta, te quedaría lindo ' hace una pequeña pausa mientras visualiza otros diseños ' aunque este no te quedaría mal ' sugiere señalando con el dedo índice una opción que le había gustado.
Poso una mano sobre su pecho. “Gracias, lo tomare en cuenta si es que alguna vez decido tatuarme de verdad, aunque honestamente dudo que pase, soy demasiado indecisa” le confeso con un pequeño encogimiento de hombros, omitiendo que el hecho de tener algo permanente le causaba terror, no era buena en ese tipo de cosas. “Algún día te llevare a Turquía para que pueda tatuarte con henna algo más que las manos, en el resto del cuerpo son aún más hermosos” le prometió con una sonrisa en su rostro ya que la contraria se estaba volviendo con demasiada rapidez una de las personas que más le agradaban de este lugar y que también deseaba seguir en contacto una vez que todo terminara. Una pequeña carcajada salió de sus labios mientras negaba con la cabeza. “No podemos permitir que prohíban nuestra amistad si creen que eres una familia influencia para mí con tu apariencia de delincuente” se burló para después poner los ojos en blanco. “Lo único en lo que les he hecho caso, aunque en realidad es a mis hermanos, es el estar en esta ciudad, fuera de ahí, no, no hago lo que me dicen mamá y papá á” le sonrío suavemente, era una de las cosas buenas de que ignoraran su existencia, podía hacer lo que quisiera sin muchas consecuencias. “Oh, me gusta más ese” comento una vez que miro el diseño señalado por la contraria al tiempo que la sonrisa regresaba a su rostro, este día estaba siendo demasiado deprimente. “Ese será el que me hare, muchas gracias por tener tan buen gusto” nuevamente le guiño el ojo.
asintió suavemente ante las palabras ajenas, su mirada paseándose distraídamente por los distintos diseños de henna que tenían desplegados frente a ellas. mientras sus ojos analizaban los detalles finos de cada trazo, su voz surgió casi como un susurro casual, una pequeña curiosidad que no pudo evitar compartir. ' ¿sabes que uno de los primeros usos de la henna fue en el antiguo egipto?' comentó. ' lo usaban en los rituales de entierro y para adornar a los faraones. ' añadió. sus dedos rozaban el borde de uno de los cuadernos de muestras mientras continuaba, su tono bajando ligeramente. ' no puedo ponerme nada. ' confesó, casi con un deje de resignación en la voz. ' mi padre no me deja. tengo sesiones de fotos todo el tiempo... ya sea para campañas profesionales o para mantener la imagen en redes sociales. tengo que mantener todo como él quiere. ' acompañó sus palabras con un bufido bajo, recordando todo lo que había tenido que sacrificar. ' de hecho. ' dijo, girándose apenas hacia la otra ' por eso tuve que quitarme el cabello pelirrojo con el que llegué. dijo que no daba la imagen correcta. ' sacudió ligeramente la cabeza, como si pudiera desprenderse de la molestia que la acompañaba, y luego, en un esfuerzo deliberado por aligerar el ambiente, sonrió de lado. ' ponte una flor extra en mi nombre, ¿sí? ' pidió con gracia.
Una de sus cejas se alzó al escuchar las palabras de la contraria. “No tenía idea de eso” admitió. “Aunque tiene sentido, pero gracias por decirme que esto empezó con la realeza, claramente la tradición continua” le guiño el ojo antes de reír un poco antes de sacudir la cabeza suavemente. “¿Como es lo que sabes?” pregunto curiosa ya que nunca la había escuchado decir algo como eso, aunque era interesante, debía admitir que nunca espero que Ayra supiera de esa clase de cosas, claramente era una caja de sorpresas y entre más tiempo pasaban juntas, más le agradaba. Un suspiro salió de sus labios ante las palaras de la contraria al tiempo que bajaba la mirada hacia el catálogo en la mesa. “Entonces tu padre no es muy diferente a los míos, aunque eso lo hacen con Ceyda, lo de no tener permitido hacer naca en su cuerpo antes de que lo aprueben también por las sesiones de fotos” la miro de reojo, sintiendo lastima por ella y por su hermana, limitadas a poder expresarse con libertad todo por cuidar la imagen de personas que claramente no las merecían. “Es una lástima, el color rojo se te miraba muy bonito” la elogio con una pequeña sonrisa antes de apartar la mirada. “Yo ni siquiera les importo tanto como para fingir en que les preocupa mi imagen ante el mundo” le confeso en un pequeño susurro, solo para que esta la pudiera escuchar mientras su sonrisa perdida un poco de fuerza ya que era deprimente una vez que lo pensaba, el como ella solamente existía a menos que fuera un asunto oficial como esto de la sociedad. Sacudió la cabeza con rapidez, sacándose esas ideas de la cabeza, no iba a permitir que le arruinaran el día. “Me hare la flor más hermosa que encuentre con tu nombre, será un honor hacerlo” le hablo más animada y con una sonrisa que no llegaba del todo a sus ojos, pero fingiría que sí. “Ayúdame a escogerla”