abrió los ojos con sorpresa al escuchar el comentario de la niña, y más aún cuando el chico añadió su comentario por encima, dejándola momentáneamente sin palabras. rápidamente, levantó ambas manos en gesto de negación, como si eso pudiera despejar el malentendido en el aire. “¡no, no, no! eso no es lo que quise decir.” se apuró a explicar, torpemente, señalando el dibujo con una mezcla de apuro y nervios. “lo que pinté es un perro, no comida. no se come. sólo estaba diciendo que desde su perspectiva, como se parecía a un hot dog, si se veía como un buen hot dog. eso es todo, no... no quería insinuar que debamos comernos un perrito.” aclaró con torpeza, sabiendo que sus palabras sólo lo estaban empeorando. al ver las caras de ambos, negó con la cabeza y dejó salir una risa nerviosa, rendida. “olvídenlo... mejor dejemos que el perrito sea lo que quiera ser, nadie se lo comerá.” comentó con resignación mientras se encogía un poco de hombros. cuando el chico hizo su comentario, soltó una carcajada más relajada esta vez. “no soy artista, puedes estar tranquilo con mis ingresos.” bromeó, volviendo a mirarlo. “irónicamente, me dedico a jugar videojuegos mientras otros escuchan mis tonterías.” le cuenta con gracia. al ver el ofrecimiento de tregua, los miró por un segundo, fingiendo pensárselo, pero finalmente asintió con una sonrisa y estrechó su mano con formalidad exagerada. “trato hecho. ya me dio hambre de verdad.” volteó entonces hacia la niña con una sonrisa cálida. “por cierto, tu nombre es muy bonito.” le dijo con sinceridad. “es charlotte ¿no? suena a princesa.” luego, apuntándose con el dedo, agregó con suavidad “yo me llamo minji.” mira al hombre que la acompañaba después, esperando que igual se presentara.