take me on a date?
Dio otro sorbo a su jugo, un sonidito desagradable dio por entendido que el contenido de el pequeño bote se había terminado, siguió succionando del popote sin descanso ni pudor alguno a pesar del sonido desagradable, percibía la miradita de desagrado de su compañera sin siquiera mirarla, la conocía bastante como para saber que la estaba juzgando en silencio. Se balanceo infantilmente con los pies sin despegarlos del suelo, como un niño que no puede quedarse tranquilo. “Oye” la llamó, dispuesta de nuevo a volver a entablar conversación “¿Crees qué se dé cuenta al final que no va a salir con esa mujer en plan de amigas?” Ese había su tema de conversación casi toda la tarde, tenía la creencia de que ser un par de entrometidas era lo que hacía que su amistad funcionase tan de buena manera “Yo creo que podría hasta terminar en un hotel con ella tan solo en la segunda cita, no es nada fea” divago por un momento, llevándose el popote a la boca nuevamente por simple fijación “Vamos a apostar una comida” sonrió inocentemente volviendo a balancearse “Invítame a comer si tengo la razón, sabes que cancelaría cualquier otro compromiso si es por ti” le halagó, o al menos esa fue la intención, regalandole en el proceso un pequeño guiño y el ademan de un beso de forma inocente.










