take me on a date?
mansaae:
El cómodo silencio las rodeó, interrumpido de vez en vez por el sonido ahogado de sus pisadas sobre el césped. No sentía la necesidad de presionarla por una respuesta que mantuviera la conversación puesto que ya sabía que llegaría. De todos modos, conocía muy bien a Eungi y estaba completamente segura de cómo interpretar cada uno de sus silencios ❝ Creí que eso ya se entendía con mi sugerencia, ni loca te dejaría regresar sola a casa… ❞ respondió apenas unos segundos después, casi ofendida. Estaba habituada a ello, por eso no creía necesario aclarar que esperaba tenerla a su lado hasta la siguiente mañana (puesto que casi siempre era así) ❝ Pero me agrada que trates de haces méritos, mis uñitas te lo agradecerían ❞ lanzó una urgente mirada a sus uñas mordisqueadas aferrándose a un poco de esmalte, definitivamente necesitadas del toque de su mejor amiga. No añadió más, puesto que era evidente, sabía que su cama tenía mucho desde que había dejado de ser sólo suya… específicamente desde que compró un colchón matrimonial para que ambas pudiesen dormir cómodamente ❝ peachysoo subió otro video hoy, podemos seguir alguna de sus mascarillas esta noche y relajarnos ❞
La perspectiva de su nuevo plan la dejó contenta y en silencio otra vez, aceptando gustosa la nueva cercanía. Conforme la oscuridad se apoderaba del firmamento y la temperatura descendía, Hyemi encontraba más práctico mantener incluso sus manos cerca, para guardar algo de tibieza los últimos metros que aún quedaban por caminar. Esperaba que a su acompañante el repentino gesto no la incomodara ❝ ¿Por favor? De pronto comencé a sentir más frío, creo que ya me urge estar bajo las sábanas ❞. Las luces frías del anuncio de la cadena de hamburguesas iluminó la acera frente a ellas, obligándolas a apurar su paso hasta que el muy familiar olor a comida rápida llegó a sus narices tras abrir la puerta de cristal ❝ ¿Qué vas a pedir, lo mismo de siempre? Puedo encargarme yo de ordenar mientras tú buscas un sitio ❞ comenzó a instruirle aunque aún se mantenía cómodamente a su lado, inspeccionando la concurrencia del local.
Con la vista nuevamente fija al cielo asintió distraídamente, escuchando el plan hasta que la idea termino por gustarle más, llevaban mucho tiempo sin poder dedicarse un poco de tiempo y las mascarillas y vídeos de peachysoo eran sin duda de sus favoritos. Con una sonrisa en el rostro la miro otra vez “Justo lo que necesito, mi piel esta tan mal como tus uñitas” señaló sin reservarse ni un poco, sujetando una de las manos de su amiga y levantándola para poder fijarse que tan mal se veía el esmalte gastado. Sabía que la fastidiaría y sinceramente era justo lo que buscaba. Para su sorpresa en lugar de eso obtuvo un poco más de cercanía por parte de la otra chica, acto que la hizo sonreír aun más, bastante conforme con aquello, incluso soltó un pequeño suspiro con disimulo. Sabia de sobra que estar lejos de Hyemi era demasiado aburrido, aquellos días en los que no era posible tener ni un mensaje de texto de ella eran por mucho los más largos de toda la semana, tener ese tiempo a solas y a gusto la animaban demasiado, nadie podía culparla de invadir su cama y su vida a cada oportunidad que se presentaba, en todo caso su compañera nunca había demostrado que aquello realmente le presentase molestia alguna.
Al llegar a la tienda ambas parecieron apresurar un poco el paso en busca de la luz y el clima cálido que el interior les ofrecía, el peculiar zumbido de las luces neón en los letreros de entrada invadió sus oídos. Instintivamente sus cuerpos se separaron casualmente en cuanto las puertas automáticas se abrieron, con normalidad soltó las manos ajenas de las cuales se había apropiado unos cuantos metros atrás, aun así disimuladamente le regaló otro beso en la mejilla cuando la escucho ofrecerse a ordenar para ella mientras le daba la simple tarea de buscar la mesa que más le gustase para ambas, tenía mucho de donde escoger, el lugar estaba prácticamente desierto. “Lo de siempre, hamburguesa con queso, sin pepinillos” batió un par de veces las pestañas para ella, un intento bastante obvio de verse adorable como si aquello en verdad fuese una cita. Sin querer quitarle más el tiempo se dio la vuelta para buscar una mesa limpia y agradable, aunque pocos segundos después tuvo que volver a girarse para buscar a su amiga “Hyemi” la llamó “no olvides nuestra malteada ♡” le recordó antes de apresurarse a buscar un sitio al fondo del local, una pequeña mesa con sofás justo a un costado de uno de los ventanales.










