Luz y Sombra no deberían mezclarse....o si?
Ahora que todo había regresado a la normalidad en el reino, podía decirse que los días pasaban de manera mas lenta y tranquila, por fortuna gracias a la colaboración de los diferentes habitantes y razas de las seis provincias que conformaban Hyrule la reconstrucción del castillo había tomado menos tiempo del estipulado, en tan solo unos meses el mismo volviendo a su antiguo poderío y esplendor.
Suerte para cierto hyliano de cabello rubio cenizo que no tenía que vivir obligatoriamente en el castillo, las veces que se había quedado a dormir ahí sentiase incomodo debido a los protocolos y formalidades que en ocasiones le asfixiaban. Prefería la sencillez y calidez de su gente en Ordon, y gracias a que ahora poco a poco estaban tomando mas importancia en el ámbito comercial, no podía decir que la vida del granjero era la misma rutina que podía llegar a ser tediosa. Así que, a fin de cuentas se encontraba satisfecho con su vida....
....Excepto que echaba de menos a su vieja compañera, especialmente a la hora del crepúsculo o cuando se transformaba en lobo y recordaba el llevarla siempre en su lomo, ya ni añadir que cuando paseaba por los verdes campos venianle memorias de su viaje juntos. Y siempre se preguntaba...¿como estaría? ¿que habría sido de su vida?
Solo que, el destino del Héroe era tan caprichoso que la rueda del destino giraba de misteriosas y extrañas maneras.











