@honindie
— Buenos días —se giró para saludar a la chica nada más percibió movimiento a su lado, aunque técnicamente era por la tarde (en hora local, por lo menos). Él había pasado un rato durmiendo, otro rato leyendo, otro dibujando y otro tanto viendo dos películas de las que ofrecían en el avión, pero la chica, sobre todo, había dormido, y para asegurarse de que no tenía frío después se había tomado la libertad de ponerle su propia chaqueta por encima, aunque después había pedido para sí mismo una manta—. Quedan aún veinte minutos.












