- —Ah, Minhae, que sorpresa. — -expresó con una carencia de emoción y sentimentalismo en sus palabras, que sinceramente, lucia incluso más frívola que el ambiente afuera de la oficina. Terminó de firmar un par de páginas, alzando por fin los ojos para observar al otro y de paso, acomodarse mejor en su silla. - —¿Cómo está el trabajo?
@xluminoxity









