En m-mi defensa, no sé q-quienes son los inv-válidos.
No me cabe duda que más de un inválido debe estar cerca tuyo intentando convencerte de que no te sometas a la cirugía. ¿Me equivoco? Estaré cerca, Gemma querida. Más cerca de lo que crees. Gracias por ahorrarme el trabajo de ir a buscarte y venir por tu cuenta, por cierto. Lo recordaré si terminas en el calabozo por cómplice de un asqueroso rebelde.












