The most difficult choice.
—— Kise;,
Tarde de entrenamiento. Kaijou.
Kise había estado centrándose en perfeccionar su Copia Perfecta. Los avances eran progresivos y muy lentos, ya que transferir el patrón de personalidades a un orden aleatorio resultaba exhaustivo y, a veces, tropezaba hacia un abismo donde el fracaso y la frustración parecían tragárselo como un bocadillo simple.
Habían pasado ya ocho meses desde que había decidido cortar todos los lazos que tenía con Kuroko y, a partir de ese entonces, se había vuelto un poco más frío, especialmente al percatarse de que su mente hacia malos trucos y fabricaba la imagen del jugador sombra en sus pensamientos. Todavía faltaba un largo trayecto hasta que pudiese olvidarlo, pero él no había alcanzado aún la mitad de él.
Todavía podía recordar el tono de su voz, su aroma, el modo con el que le había arrojado aquella pequeña porción de pastel directamente a la cara la última vez. Se permitió reír un poco al rememorar esos momentos que pasaron juntos.
Lo amaba tanto y, sin embargo, era tan inalcanzable.
Luego de haber conseguido realizar un tiro de tres puntos como Midorima, el agotamiento lo obligó a sentarse a una de las bancas, donde tomó una botella de agua, y permitió que el líquido bajase por su garganta, reconfortándolo un poco. Tras acabar de beber, jadeó y se pasó el brazo sudoroso por los labios.
Unos instantes después, al percatarse de que su mente continuaba dibujando retazos respecto a Kuroko, se golpeó tan fuerte a sí mismo que acabó cayendo estrepitosamente de la banca, llamando la atención del resto de los integrantes del equipo, aunque él no tardó en ponerse de pie y reírse forzosamente mientras trataba de justificarse.
Seguramente Kasamatsu lo golpearía por comportarse como un idiota.















