—— Kise;,
[LLEGA TARDE CON UN STARBUCKS EN MANO]
— ¿Eh? ¿Las duchas? ¿De qué me perdí?

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—— Kise;,
[LLEGA TARDE CON UN STARBUCKS EN MANO]
— ¿Eh? ¿Las duchas? ¿De qué me perdí?
{8 uvu/}.
DON’T READ BELOW THE CUT! Just send a number between 1-25 and let’s see what happens!
our characters on their honeymoon.
—— Kise;,
Los últimos rayos del sol se colaban a través de los grandes ventanales del hotel, donde podía apreciarse una magnífica vista del océano, el cual estaba teñido con colores cálidos, casi como si estuviese hecho de fuego. Desde allí, en lo más alto, era posible contemplar la inmensidad de la playa que se extendía hasta donde sus ojos no alcanzaban a ver, y en el cielo, la silueta de la luna iba volviéndose cada vez más notoria.
Se dejó caer sobre el lecho, y cerró los ojos disfrutando de aquellos momentos pacíficos, hasta que oyó la puerta abrirse. Kuroko acababa de tomar una ducha, y ahora salía llevando una bata de baño puesta, y una toalla sobre la mojada cabeza. Kise abrió los ojos, sonriendo ante el inexistente sonido de sus pisadas. Casi como un fantasma.
— ¿Qué te parece todo esto, Kurokocchi? ¿No es genial? —cuestionó sentándose al borde de la cama, mientras el otro se encargaba de secarse vigorosamente la cabeza—. Poder estar en un sitio así, y ver paisajes como estos... ¡No es algo que puedas apreciar todos los días!
Kuroko calló por unos segundos, y dejó la toalla en torno a su propio cuello para responder.
— Es bonito, sí, pero creo que todo esto constituye un gasto innecesario, Ryouta-kun —mencionó con el tono calmo que lo caracterizaba—. Esta habitación de lujo en un hotel como éste debe haber costado una fortuna. Ese dinero habría servido para algo más productivo.
Mientras se acercaba a la cama, donde Kise permanecía sentado, éste elaboró una mueca de incredulidad y ofensa. Era cierto que había pagado una suma descomunal de dinero para pasar su luna de miel allí, pero...
— ¡No pienses en esas cosas, Kurokocchi! ¡El dinero es lo que menos me importa! ¡Lo realmente importante aquí es hacer buenos recuerdos que perpetuarán en la eternidad, y lo sabes! —aprovechando que Kuroko se encontraba justo frente a él, tomó su mano con cuidado, allí donde permanecía el anillo que confirmaba su alianza—. A partir de este momento quiero hacer una gran cantidad de buenos recuerdos junto a Kurokocchi.
Kuroko lo observó en silencio durante unos instantes y suspiró.
— Pero ya he estado haciendo buenos recuerdos junto a Ryouta-kun desde hace mucho tiempo atrás. Como la primera vez que me abrazaste, o la ocasión en la que me cargaste en tu espalda y me llevaste hasta mi hogar porque me había lastimado el tobillo. Tampoco podré olvidar el día en que Ryouta-kun declaró sus sentimientos por mí, o cuando nos besamos por primera vez... Todas esas memorias permanecerán en mi mente por siempre —sonrió con suavidad, acariciando las hebras rubias que cubrían la cabeza del otro joven, y éste lo observó con ternura—. Además —vaciló—, ¿Por cuanto tiempo más continuarás llamándome de ese modo?
Kise dejó escapar una carcajada, y lo rodeó delicadamente con los brazos.
— ¡Kurokocchi es Kurokocchi sin importar lo que pase!
— ¿Qué clase de lógica es ésa?
Kise simplemente sonrió, permaneciendo de ese modo durante un buen rato, antes de arrastrar a Kuroko y hacerlo caer sobre la cama, justo a su lado. La toalla que él llevaba puesta salió disparada hacia un costado, pero Kuroko no le tomó importancia, ya que ahora su mirada permanecía fija sobre el joven de orbes doradas.
— A partir de hoy me haré responsable de tu felicidad —mencionó Kise tomando su mano con suavidad y depositando un suave beso sobre ésta—. Así que cuida bien de mí ¿De acuerdo?
— Eso no se discute. Usualmente eres inútil.
— ¡Eso es cruel!
Kuroko sonrió. Una pequeña risilla se había esfumado de sus labios, pero ésta pasó desapercibida. Abrazó a Kise y ocultó el rostro en el pecho de éste.
— Es una broma. Ryouta-kun puede ser un idiota, distraído y sofocante, pero no es ningún inútil.
— ¡Eso no me está haciendo sentir mejor!
Y elaborando un mohín, Kise acarició cariñosamente la espalda ajena, antes de pasar con suavidad los dedos a través de esa cabellera celeste todavía húmeda.
— A partir de ahora todo lo que era mío pasa a ser "nuestro" —reflexionó por unos instantes—. Ahora ya no es mi futuro, es nuestro futuro.
— Exacto, por lo que decir que me harás feliz suena un poco egoísta —mencionó Kuroko—. Ambos seremos felices.
Kise sonrió un poco más. En momentos como ése recordaba por qué adoraba tanto a Kuroko.
Momentos como ése, que a simple vista lucían tan insignificantes, eran los que perdurarían en su memoria por todo el resto de la vida que permanecerían juntos. Ambos buscarían hallar la felicidad sin saber que ésta ya estaba presente entre los dos, y que no los abandonaría incluso al momento de partir en los brazos de la muerte.
El principio de un largo viaje iniciaba, y ambos comprendían que habrían altibajos como en cualquier otro, pero debido a que el amor que se tenían el uno por el otro era tan grande iban a ser capaces de enfrentar cualquier prueba que la vida pusiera frente a ellos, y ya no individualmente, sino juntos.
The most difficult choice.
—— Kise;,
Tarde de entrenamiento. Kaijou.
Kise había estado centrándose en perfeccionar su Copia Perfecta. Los avances eran progresivos y muy lentos, ya que transferir el patrón de personalidades a un orden aleatorio resultaba exhaustivo y, a veces, tropezaba hacia un abismo donde el fracaso y la frustración parecían tragárselo como un bocadillo simple.
Habían pasado ya ocho meses desde que había decidido cortar todos los lazos que tenía con Kuroko y, a partir de ese entonces, se había vuelto un poco más frío, especialmente al percatarse de que su mente hacia malos trucos y fabricaba la imagen del jugador sombra en sus pensamientos. Todavía faltaba un largo trayecto hasta que pudiese olvidarlo, pero él no había alcanzado aún la mitad de él.
Todavía podía recordar el tono de su voz, su aroma, el modo con el que le había arrojado aquella pequeña porción de pastel directamente a la cara la última vez. Se permitió reír un poco al rememorar esos momentos que pasaron juntos.
Lo amaba tanto y, sin embargo, era tan inalcanzable.
Luego de haber conseguido realizar un tiro de tres puntos como Midorima, el agotamiento lo obligó a sentarse a una de las bancas, donde tomó una botella de agua, y permitió que el líquido bajase por su garganta, reconfortándolo un poco. Tras acabar de beber, jadeó y se pasó el brazo sudoroso por los labios.
Unos instantes después, al percatarse de que su mente continuaba dibujando retazos respecto a Kuroko, se golpeó tan fuerte a sí mismo que acabó cayendo estrepitosamente de la banca, llamando la atención del resto de los integrantes del equipo, aunque él no tardó en ponerse de pie y reírse forzosamente mientras trataba de justificarse.
Seguramente Kasamatsu lo golpearía por comportarse como un idiota.
Amnesia, para Kise. Kuroko tiene que ser la víctima de ese deseo. 24 hrs.
{ Behind!of' }
...AMORE.
OMG MIRA LO QUE VAS A LOGRAR CON ESTO —va a preparar su pañuelo por las dudas (???)—.
—— { Kise };,
Con la cabeza dándole vueltas, contempló el techo de la habitación, donde el ventilador giraba sobre su cuerpo en un movimiento continuo e imparable, como único testigo de la escena que se manifestaba bajo su presencia. Parpadeó mientras se acostumbraba a la luz que se colaba a través de sendas ventanas, cubiertas por una fina capa de tela blanca, casi trasparente, que ondeaba con movimientos suaves a causa de la fuerza ejercida por el ventilador. Todavía faltaba mucho para verano, pero la temperatura parecía propia de esa época.
Los labios del joven se entreabrieron, y un jadeo huyó de ellos como un intento por demostrar que proseguía con la llama de la vida ardiendo en su interior. Las largas pestañas se movieron mientras sus ojos se mantenían fijos sobre el techo, y vigilantes, dorados al igual que cada hebra que constituía aquella lisa cabellera, la cual bañaba sus facciones, y también una minúscula parte de la almohada sobre la que estaba apoyado.
¿Quién era, y qué era lo que debía hacer?
Su mente parecía un archivador libre de notas, sin una sola partícula, sin el más mínimo recuerdo que albergar a excepción de una cosa contundente: Debía asesinar.
Asesinar.
Despojar la vida de un ser humano de forma brutal, y ese humano respondía al nombre de Kuroko Tetsuya.
No recordaba absolutamente nada respecto a esa persona a excepción de su apariencia física: Un muchacho flacucho, con ojos que lucían determinados en un intento de añadir fuerza a esa etérea presencia. Alguien de movimientos sutiles que recordaba casi a un fantasma. Aunque su memoria se encontraba limitada, su cuerpo parecía tener sus propios recuerdos, y es que cada vez que la imagen de dicha persona surgía nítida en su cerebro, su pecho parecía doler.
¿Era él la razón por la que todos sus recuerdos se habían esfumado? Y, si lo mataba, ¿Podría averiguar el motivo que subsistía tras esa pérdida tan grande?
Quería respuestas, pero sentía que debía acabar con él a toda costa.
Y ese sentimiento que se acumulaba en su pecho, ¿Qué era? ¿Odio, acaso?
Era una emoción cuya fuerza era tan poderosa, tan destructiva, que generaba conflictos en el interior de sí mismo, guiándolo a una espiral de sentimientos encontrados y cosas imposibles de describir. Un caos, propiamente dicho. Un caos capaz de destruir todo lo que lo rodease, tanto material, como espiritual.
Sus dientes se apretaron.
Necesitaba acabar con él.
Necesitaba hacerlo.
Él era el culpable de todo.
Él.
Él.
Su cuerpo se movió con la gracilidad de una pantera, abandonando el lecho sobre el que mantenía reposo, y bajando hasta el interior de la cocina, casi tan vacío como su propia mente, comprendió poco a poco lo que debía hacer. Sus piernas lo guiaron en pasos rápidos hacia uno de los múltiples cajones, del cual extrajo un largo y afilado cuchillo.
Observó el filo por unos instantes, y pasó el dedo sobre el lado reverso. El metal relucía límpido, amenazante, incitándolo a acabar con la labor que mantenía en mente, y una sonrisa torcida surgió sobre sus labios, casi disfrutando de los segundos que transcurrían como soldados, cuya marcha armónica resonaba en sus oídos con la claridad del agua que fluía en el bosque, y tal salvaje como la que procedía de las montañas.
No pensó en nada más: Una vez que acorralara a su víctima, iba a requerir algunas respuestas, y luego la degollaría sin piedad, acabando con todo eso de forma inmediata.
Si lo mataba, definitivamente recuperaría sus memorias.
¿Pero por qué era él el único que recordaba?
Apretó los dientes, y tras enfundar el cuchillo en el interior de su abrigo, salió a la calle en busca de su presa.
« Si no me ofreces las respuestas que busco, te haré sufrir segundo a segundo hasta que me des lo que necesito »
This w a s n ' t in the horoscope.
—— { Kise };,
Tras una larga jornada en el que el equipo de Kaijou enfrentó un partido de práctica, resultando victorioso, como era de esperarse, gracias a las habilidades que Kise iba ganando con una simple mirada en torno a sus contrincantes, adueñándose de sus habilidades y mejorándolas de modo a que éstas podían resultar casi invencibles, Kasamatsu se había mostrado muy satisfecho con el rendimiento demostrado, por lo que decidieron tomarse el día libre.
Kise, por su parte, quien había gastado una gran cantidad de energía, se separó del grupo y optó por cambiar de ruta en torno a un restaurante de ramen que se encontraba cerca del lugar y, tras despedirse de sus compañeros, se alejó a zancadas con las manos enterradas en los bolsillos del uniforme, con los ojos puestos en el frente.
Se internó en el sitio escogido, y tras sonreír al saludo de bienvenida otorgado por el dependiente, se sentó junto a la mesa y pidió un simple plato de ramen sin muchos aditivos.
Creyó que el resto del día sería tranquilo, pero, aparentemente, algo anticipaba que no sería así.
K.I.S.E (?) -pls- sadfs soy tan original (???).
—— { Kise };,
//MUFFLED SCREAM IN THE DISTANCE 'CUZ THE MAGIC ANON.
{ Behind!of' }
Aer ?_?
Relación con sus padres.
Mi papá ya está muerto, así que diré solo la que tengo con mi mom.
En términos generales, me llevo muy bien con ella. Casi nunca chocamos porque pensamos muy similar. El problema es que cada vez que tengo un problema, ella va a contárselo todo a mi padrastro, y por eso ha perdido mi confianza. Creo que es lo único en lo que diferimos, pero en lo demás, vamos bien, ya que ella es Tauro y yo Virgo —le salió la vena Midorima (?)—.
¿Tienes algún tatuaje o piercing?
Noes. Eso duele, y yo tengo FOBIA al dolor omg.
Un hecho al azar sobre ti.
He escrito nueve novelas, pero debido a mi perfeccionismo excesivo, ninguna ha visto la luz, y todas han sido eliminadas //feels like Woody Allen.
...Porque Woody Allen ha dicho que odia todas sus películas man.
Su mejor amiga.
Esa persona eres tú, Osito ♥ —amorosea—. Y también están en la lista Amore (Vash) y Comadre (Yori).
—— { Kise };,
No fue su instinto el que delató que alguien había mencionado su nombre. Fue aquella conocida sensación que se expandía por todo su cuerpo, y se originaba en su entrepierna.
— NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO.
RIP Kise Ryouta.
kagamithetora ha respondido a tu publicación:Kise~ Qué tal un poco de "Whipped Cream" en todo y todos~?
—Le tira a Kise una hamburguesa por la cabeza(?)—
—— { Kise };,
— ¡EEK! —el impacto no solo resultó sorpresivo. Debido a la distracción del chico, su cuerpo se balanceó peligrosamente haciendo el amago de caerse, mas, por fortuna, su equilibrio resultó mejor y resultó victorioso en aquella contienda, incluso si toda su figura acabó utilizando como apoyo a su pierna derecha.
Sus dedos acariciaron suavemente el sitio donde se había producido el impacto, y giró lentamente el rostro hasta hallar al culpable del incidente. A sus pies descansaba una hamburguesa envuelta, procedente del Maji. No tenía hambre, así que la ignoró y prestó atención al jugador de Seirin.
— ¡Kagamicchi~! —exclamó elaborando un mohín— ¡Eso fue muy cruel! ¿A qué vino eso?