¿Escuchar la verdad? Descubre aquí lo que viví hace días.
Se genera una ensalada de comportamientos cuando intentamos decir o escuchar ciertas verdades sobre nuestras vidas. ¿A qué se debe esto? ¿Por qué ocurre de esa manera?
Las personas, generalmente, tienden a escuchar lo que quieren oír y no siempre aceptan escuchar las cosas como realmente son. Adoptan la posición de llevar la vida como si estuvieran actuando en una función de circo o calculando cada paso que dan y visualizando el beneficio que puedan obtener.
"Hay muchas personas que les molesta escuchar la verdad, porque, generalmente, en el entorno familiar donde se criaron o en el círculo de amistades donde se desarrollaron y permanecieron, se han tratado toda la vida con hipocresías, con mucha superficialidad".
Dos personas, muy cercanas a mí, me escribieron contándome lo que les ocurrió y cómo se sentían; después de un leve consejo donde les hice saber el por qué y lo valioso de las cosas que tienen a su alrededor, terminaron viéndole como un "prejuicio".
Vivimos en un mundo de susceptibles, aunque hay medios y formas de cómo decir las cosas, consideramos las críticas como juicios de valor que nos etiquetan o menosprecian o, pero aún, nos hacen sentir "miserables".
Hay que aprender a separar lo que te dicen del cómo te lo dicen. Reconocer lo valioso que eres y tienes a tu alrededor, por lo que has pasado, te debe hacer sentir mejor y sentirte agradecido con Dios por eso que estás viviendo.
Recuerda (quizás es un consejo maluco), en los momentos tristes, piensa en que existen otros en el mundo en peores situaciones a la tuya. Siéntete un ser bendito y victorioso que así como Job, has superado las peores pruebas de tu vida, y eso que te pasa hoy, también lo vas a superar con la ayuda de Dios: solo tienes fe.