Se había unido a un pequeño grupo de guardias que recorrían las calles para ayudar y resguardar a los ciudadanos, cargaba con un arma para protegerse en caso de encontrar a uno de aquellos infectados. Se había separado sólo un poco del grupo para deambular por las calles cuando se topó con la figura de Valentina, frunció el ceño, pasando su mano por su rostro — Lo primero que escuchó al cruzar por la puerta de las murallas, es que uno de los equipos de cazadores dejó entrar a un par de infectado, que las calles están inundadas, que la ciudad está hundida en el pánico y que ninguno de los Ibargüen se encuentra en casa... — murmuró en tono serio — ¿Puedo cuestionar por qué se les ocurrió a todos perderse exactamente este día? // @nfelibxta










