Ni siquiera había avisado a Ahmar que se pasaría por su sitio aquella tarde. Esperaba encontrarlo y al mismo tiempo, no hacerlo. Estaba casi segura que se enfadaría, y lo haría todavía más cuando escuchara la postura de la morena al respecto. Cuando era adolescente, ni siquiera podía imaginarse en tal situación y si le hubiesen dicho que alguna vez defendería algo como eso, no habría tardado en negarlo con desagrado. No obstante, su versión adolescente no conocía la soledad de Nueva York y en general, cualquier experiencia que llegó a forjar su carácter. Se sentía con el poder suficiente para forjar el mismo carácter en otra persona y después de noches enteras de incertidumbre mezclada con miedo, supo que era momento de hablar y enfrentarse al hombre. Dejó dos toc tocs en la puerta antes de darse paso por sí misma y en primera instancia, sacó un sobre con lo que había ganado en lo que llevaba el mes, colocándolo en la mesa.
“Te haré llegar lo que falta, pero necesito hablar contigo. No te va a gustar.” Directo al grano, mientras más pronto terminara con ello, sería mejor. ( @ahmar-ivankov )












