• 20 de octubre, 2020.
— ¿Estás quedándote dormida…? — Consultó, a medida que regulaba la inflexión de su voz, en busca del ajustase idóneo que endulzase el tono.
Antes de que Eleanor pudiese manifestarse, bien a través del habla o del propio lenguaje corporal, el americano se deshizo en una caricia descendente sobre el perfil del rostro que yacía a unos escasos centímetros del suyo propio. ▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬ — ¿Por quién me tomas…? — Musitó, privada del sentido de la vista; empleando un tono de voz bastante meloso tras sentir la estima en aquella caricia que le dedicó. Momento que, además, sirvió para interceptar su mano y jugar a entrelazar los dedos, a acariciarlos con los propios.
Ajustó un poquito más la postura, con el propósito de: primero, sentirse más cómoda y, segundo, poder colocar una de sus extremidades inferiores sobre la cadera masculina. ▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬ Aquel « ¿por quién me tomas…? » gestó la propagación de una silenciosa, holgada y -hasta podría decirse-bobalicona sonrisa en el semblante masculino. — Por alguien que detesta las siestas, a excepción de cuando comparte tiempo conmigo. — Agregó al cabo de unos segundos con tal complicidad, que fue incapaz de dejar de morderse el labio inferior a sí mismo. Con las ganas de romper a reír apenas contenidas, el treinteañero trató de condensar su atención en una intermitente y superficial ráfaga de caricias sobre la pierna que segundos atrás le había sido colocada encima: lienzo sobre el cual esparciría, con ayuda de las puntas de sus dedos, lentas y afectuosas carantoñas. ▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬ Era innegable que la fémina se mostraba algo « anestesiada » en compañía del americano; no obstante, acertó a entreabrir uno de sus ojos (dibujándose en sus facciones una divertida mueca facial) para descubrirlo mordiéndose la boca. No quiso, ni tampoco supo contenerse: se arrastró instintivamente unos centímetros bajo la superficie del sofá. Aproximándose. Acercándose.
La mano que hasta aquel entonces había estado jugueteando con sus falanges, se mudó ipso facto hasta la mandíbula ajena. Agarrándola con tintes un tanto territoriales para favorecer la vulnerabilidad de aquella boquita de pato. ¿Su propósito? Darle un bocado. ▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬ Lejos de jugar. Lejos de amagar con alejarse, el americano favoreció la proximidad entre ambos rostros.
Por aquella mujer lo haría todo. Incluido, por supuesto, el dejarse morder: razón por la cual, tras intercambiar una silenciosa e intensa mirada con su pareja, el americano se limitaría a ofrecerse. A ofrecerse en bandeja.
Se lubricó los labios. Se rozó sutilmente contra los ajenos…
Y aguardó. Aguardó a que ella controlase e iniciase la situación. ▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬ La predisposición del treintañero le resultó de lo más atractiva e incitante. Razón por la cual, no se demoró en aferrar con mayor ahínco la punta de sus dedos sobre la piel próxima a las inmediaciones de ambos maxilares. En apegarse contra su anatomía, afianzando la cercanía gracias al abrazo de su pierna.
Aquellos labios parecían mucho más apetecibles que los segundos precedentes gracias a aquella visible capa de saliva. A pesar de que su idea principal era la de mordisquearle y, aún desconociendo los motivos que la empujaron a ello: la morena se vio a sí misma escupiéndole sonoramente en la boca.
Se vio…, recogiendo y esparciendo esa cantidad de fluido oral por los alrededores de la boca: perfilándole, dibujando el contorno de sus comisuras, repasando cada rincón y abarcando casi la totalidad de sus labios desde el mentón hasta el arco de cupido. Para seguidamente después, volver a ejercer una sentida y nítida presión con la que tener sus labios a su entera disposición. Con la que atraparlos entre sus dientes y apretar… Y morder con fuerza.
Mordisco que, para más señas, terminó con el rostro femenino inclinándose un ápice mientras aflojaba y estampaba la humedad de los propios.
Entreabriéndolos. Amoldándose. Exhalándole en los labios…














