❝ No te preocupes, aparecerá pronto, siempre lo hace ❞. Inquirió con una risa nerviosa, no había mejor momento para ser tragada por un hoyo negro como el que estaba afrontando frente a aquel desconocido. ❝ Sue Storm, un gusto ❞. Presentó su mano derecha, la que todavía no se había hecho invisible.














