25/09/2018 / He said YES!
“Fue el despertar y verlo a mi lado para sonreír, sin siquiera desearlo o inclusive pensarlo. Su pequeña mano estaba reposando en su pecho y pude notar el anillo en su dedo anular: el anillo de compromiso. Realmente me había dicho que sí... ¡Me voy a casar con mi nene! Después de tanto pensarlo e incluso, hablarlo... Reuní el coraje para hacerle tan ansiada pregunta.
A pesar de no haber sido en un lugar de ensueños, como lo es la torre Eiffel o en alguna bonita playa con fuegos artificiales al final... Espero haberle parecido lo suficientemente bueno. Es lo único que espero.
Y es que Dios... Lo sentí, lo sentí tan cercano, tan ameno... Tan sólo supe que debía hacerlo. Ya no quería soñarlo, hablarlo o imaginarme escenarios. Quería hacerlo realidad y así fue.
Gracias, Guím. Por amarme y por dejarte amar por mí.”















