¡Que comience la navidad! #AndréEduardo #12días #FamiliaTurciosRomero #Aniversariodebodas https://www.instagram.com/p/BqZ8DgSFNMZ/?utm_source=ig_tumblr_share&igshid=k3m02knypyue

seen from Malaysia

seen from United Kingdom

seen from China
seen from China

seen from United States
seen from Malaysia
seen from Singapore

seen from France
seen from China
seen from Russia
seen from Germany

seen from Malaysia

seen from United States
seen from Malaysia
seen from Malaysia
seen from India
seen from T1

seen from United States
seen from United States
seen from Malaysia
¡Que comience la navidad! #AndréEduardo #12días #FamiliaTurciosRomero #Aniversariodebodas https://www.instagram.com/p/BqZ8DgSFNMZ/?utm_source=ig_tumblr_share&igshid=k3m02knypyue
Celebramos hoy nuestro aniversario de bodas #2... Te Amo @valeriaromerohn ... Que bendición celebrarlo con el nuevo integrante de nuestra familia..#AndréEduardo #12días #FamiliaTurciosRomero #Aniversariodebodas (en Hato de enmedio,tegucigalpa,honduras) https://www.instagram.com/p/BqYywV0FhPz/?utm_source=ig_tumblr_share&igshid=13x6ezz2aldxi
Piérdeme el respeto
Hoy te permito estar en mis pensamientos, en este momento te hago inolvidable ya que te regalo estas letras.
No soy de las que guardan las fechas, por lo que no recuerdo en qué momento sucedio todo este embrollo. Sé que me gustaste desde que tenía 15 años, pero el destino me demostró cruelmente que estábamos destinados a no ser.
Después de 5 años parecía absurdo que pudiese quedar algo de aquella vaga ilusión justo cuando apareces frente a mi puerta porque “has pasado a saludarme”. Lo increíble no fue la gran conexión super intensa que tuvimo en ese momento pero sí lo fue la confesión que hiciste muchas horas después de verme. Ese bendito día cuando llegaste de madrugada ebrio: -Mar, sé que el destino nos separo pero por algo estoy después de 5 años aquí, porque cada que te veo me doy cuenta que no has dejado de gustarme y sé que no es justo porque pronto me iré de nuevo y no sé si volvamos a coincidir solo que pensé debías saberlo, te quiero Mar.-
Justamente cuando te creí olvidado comienza el dolor en el pecho y las cosquillas en mi estómago al verte y es que, ¿cómo no ver esos hermosos ojos que te caracterizan?. Abrumada y feliz, así me sentí porque ahora era consciente de dos cosas:
La primera es, comprobar que estoy loca por ti y jamás logré olvidarte y por alguna extraña razón sentías lo mismo que yo.
La segunda es que, nuevamente estás ilusionándome como nunca para volver a marcharte como siempre.
Estás por titularte y ni tú sabes a dónde te llevará el destino, me preguntaste si una relación a distancia podría funcionar pero rapidamente lo negué y no porque no crea en el amor a distancia, lo hice por mi bien porque tu vida a penas comienza y tienes que vivir cada experiencia sin alguien que pueda salir herida, en este caso; yo.
Llega nuestra 4ta cita, me invitas a un bar donde estarás con amigos y encantada voy, eres tan guapo y sensual que te quiero comer como a un bocadillo y porsupuesto no soy la única, noté a la prima de tu amiga coquetearte en varias ocasiones a las que hiciste caso omiso, como todo un caballero me diste el lugar de tu acompañante y te dedicaste a mi, el alcohol, el trovador cantando, tu mano jugueteando con mi cabello me erizaba como nunca la piel, me cantabas al oído y mi entrepierna te sentía al igual que cada centímetro de mi piel, no podía concentrarme en nada que no fuera tu perfecta boca y sin pensarlo la toqué con mi dedo índice y bajé por tu perfecta barba y me detuve en tu cuello porque volví a poner los pies en la tierra. Tus amigos comenzaron a irse y por consiguiente hice lo mismo, me acompañaste a casa y me diste un abrazo de los que tanto amo y yo solo te besé.
Hubo tanta intensidad como aquél beso hacía 5 años atrás, nos besamos pasionalmente y mi cuerpo solo quería más. No estaba preparada para nada, no podía pensar en algo coherente cuando tu sensualidad estaba sobre mí y solo me limite a entrar.
Era él, había regresado mi turista emocioal, el que llega, me ilusiona y se va. Demasiado tarde pada mí, nuevamente te anhelé en mi vida, solo deseaba fueras mío. Ahora era consciente de todo. Me gustas como nunca nadie me ah gustado. Te quiero tanto. Te tengo unas pinches ganas. Te puedo tener cuando guste. Te vas a ir y no sé si volveré a verte.
Mis opciones solo eran dos: a) Alejarme por completo. b) Tomar la oportunidad y dejar todo al tiempo.
Me invitaste a cenar y felizmente acepté. Fue una cena tranquila, amena y muy divertida. Me dijiste que te ibas en 12 días y algo dentro de mí se quebró. Terminó la cena y nos fuimos de rumba a un bar, te di mis mejores deseos para el gran futuro que se te viene y te ofrecí mi amistad eternamente.
La noche siguió y el alcohol en mi cuerpo solo me insitaba a pecar y creánme que su mirada no era la más inocente del mundo, no lo pensaste, tiraste de mi cabello y pegaste mi cuerpo al tuyo y comenzaste a besarme… No medí el tiempo entre la música, el alcohol y tú. El bar ya estaba cerrando cuando caí en razón por lo que tuvimos que salir de ahí. Sugeriste ir a tu casa. Y felizmente acepté. Entramos y todo estaba en el lugar indicado, encedimos el televisor y te sentaste a mi lado y me abrazaste, me acomodé en tu pecho y comencé a besarte.
Intenso. Una de las mejores noches de mi vida. Jamás imaginé tanta ternura de tu parte, dormir entre tus brazos simplemente fue perfecto.
Al día siguiente todo siguió su orden normal, me llevaste a mi casa y te despediste con un beso en mi frente. Entre a mi habitación y fui feliz.
Eres perfecto, ahora solo me queda pedir al destino volver a coincidir contigo en esta o en otra vida…