Me has dejado la sensación de que el amor estresa,
que cansa, que ahoga,
que frustra, que cuesta.
Me has dejado las ganas de luchar por amor
creyendo que por amor se lucha,
se pelea,
se discute,
se sangra.
Y si algo sencillo llega
y si no tengo que esforzarme hasta gritar
y no tengo que apasionarme hasta llorar
entonces siento que no estoy amando
y, peor aún,
que nunca volveré a amar.











