A veces soy tan incongruente, que me despido mientras me aferro a tus manos.
Que sonrío, mientras mi alma se quiebra.
Existo, y al mismo tiempo me suicido un par de millones de veces en mi mente.
Recuerdo, mientras le ruego al dios del olvido algún milagro.
Te escribo una carta con mi mano izquierda, mientras que con la derecha enciendo el fuego que consumirá mis palabras.
A veces, casi todo el tiempo, soy tan ambivalente que en mis ojos se aprecia un arcoiris mientras por dentro llueve.
SadEyes.







