Verte a diario, quererte a diario. Hablar y no querer parar. El hecho de convivir juntos no era suficiente, todavía nos buscábamos en videollamadas en las madrugadas. Siempre era cómica cada actividad pero el romanticismo también se encontraba. El amor reinaba. Caricias. Brillabas en mis días.
Se me daba mucho dialogar contigo.
Se me daba mucho reír y hacerte reír.
Se me daba mucho abrazarte y besarte.
Se me daba mucho adorarte, pero en verdad nunca te tuve.














