Genocidio.
No es un deseo para alguien ,ni ante mí, aunque retorne algo o un poco más de calma; las voces dentro de mi cabeza cada vez forman un círculo social más fuerte, llenan grandes ideas y finalmente es otra vez mi personalidad física, visible, social. La mujer que soy cuando me conozco y reconozco que soy mitad nada y esa es mi mayor virtud, ya he visto todo aquello que nunca vi, aún sigo viendo cosas que me faltan por reconocer, siento con el pensamiento y este ha llegado a conformar las más grandes barreras de mi conciencia, mi único vicio negro, que consiste en hacer una verdad objetiva, el análisis constante, la depresión continua, y las cadenas a mis propias emociones crean el cansancio de la conciencia del mundo, de mi mundo, de mi ser, un absurdo mental y social.













