8 de marzo, 2020. Chile.
Fotografía: Natalie Lafuente.

seen from Australia
seen from United States
seen from China
seen from Italy

seen from Canada

seen from United States
seen from China
seen from United States

seen from Malaysia
seen from Italy
seen from Netherlands

seen from United States
seen from Netherlands
seen from Yemen
seen from United States

seen from Türkiye

seen from United States

seen from United States

seen from United States
seen from Ireland
8 de marzo, 2020. Chile.
Fotografía: Natalie Lafuente.
#8M2020: Queremos vivir, no sobrevivir.
Guadalajara, 2020.
Se aloja en mi pecho un sentimiento indescriptible al ver estas fotografías todo el día de ayer, de ver como miles de mujeres se armaron de tanto valor para salir a las calles y reclamar por lo que nos han mantenido calladas por tanto tiempo.
Ver mujeres de todas las edades, niñas, jóvenes, madres y abuelas protestando, incluso caras conocidas en las redes, ver a mis amigas vestidas de morado, sosteniendo carteles y que lejos de sonreír mostraban en sus rostros una mirada furiosa.
Alzando la voz por todas aquellas que ya no pueden hacerlo y que seguramente si siguieran vivas estarían ahí también, exigiendo justicia, seguridad, mejores leyes y ser tomadas más en serio.
En México se asesinan en promedio 10 mujeres por día. Recuerden bien ese número, 10 MUJERES AL DÍA.
Y si bien es cierto que mueren más hombres en el país, que son asesinados más hombres en el país, también es cierto que esas mujeres que son asesinadas lo son en mano de hombres, a veces incluso de su propia pareja, de esa persona que dijo amarte alguna vez.
¿Cómo se espera que actuemos con calma? ¿Después de ser silenciadas tantas veces, de ser ignoradas tantas veces, de buscar mil excusas cuando denunciamos y de cerrar las investigaciones cuando buscamos una consecuencia para nuestro agresor?
Estoy cansada de este país machista, con mentalidad cerrada, que se indigna más porque se pinten paredes y monumentos, se rompan vidrios y se manche el agua de las fuentes de colorante rojo.
Estoy harta de ser oprimida, de que se me haga menos, de que me miren hacia abajo, de no ser tomada en serio, de que se burlen de mí por el simple hecho de ser mujer.
Valemos lo mismo que tú y que todos.
Merecemos vivir tanto como tú y como todos.
Hoy me dieron tantas ganas de llorar viendo estas imágenes, pero no son lágrimas de impotencia, sino de asombro, de felicidad, por ver que estamos haciendo historia, que no nos estamos quedando calladas y porque sé que de esta manera se hacen los cambios, que este día será recordado por siempre y si los cambios no ocurren, saldremos de nuevo a marchar y seremos cada vez más.
Hermoso #8M2020 en Santiago de Chile
Habían millones de letreros hermosos
Aquí algunos de mis favoritos que pude capturar de cerca