Louis Weasley | 6to año Hogwarts | Hufflepuff | 9 de Diciembre | homosexual
Padres: Fleur Delacour y William Arthur Weasley
Hermanas: Victoire Weasley, Dominique Weasley
Indudablemente atractivo, casi ridículo el como el gen de veela se colo con apenas una octava parte domina en su belleza que llama la atención por lo único que resulta. Pues en los hombres el gen veela no existe, siendo una excepción en el caso; esto tiene su precio, pues Louis es un joven que se enferma fácil, muy frágil, de piel delicada que mayormente usa pociones especiales para protegerse. Tales datos no suele contarlos, sabiendo de esto solo sus padres y hermanas, especialmente Victoire, quien parte de su interés en ser medimaga surgió por un Louis enfermizo.
Físicamente lleva su cabello lacio (originalmente rizado. Sus primos a veces recuerdan que cuando era más joven sus rizos eran incontrolables -el alaciado es por la etapa dura de adecuarse al gen de veela) ojos azules, delgado y entre rasgos delicados que suelen ser comparados a los de su madre Fleur.
Su personalidad es extraña para algunos, es muy distraído, se la pasa comiendo pero nunca sube de peso. Muchos profesores creen que es solo un niño bonito hueco, pero solo se va por las ramas pensando en nimiedades en los momentos menos adecuados. Cuando lo conocen descubren que es demasiado cálido, con un sentido del humor no muy bueno, y que suele filosofar usando a veces palabras poco conocidas tanto en ingles como francés.
-Suele soltar groserías en francés, y hablarlo cuando esta dormido.
-Es muy unido a su madre, un niño mimado en su esplendor.
-Se asusta muy fácil, todos los insectos lo hacen llorar. Cuando era muy pequeño Fred y James le contaban acerca de un gran monstruo con todos los insectos existentes, haciendo de tal leyenda su mayor pesadilla.
-Es muy amable, es incapaz de hacerle daño a alguien y es difícil que juzgue a los demás. Por tales razones es un digno tejón.
-Es dado a la depresión, pero la evita a toda costa. Debido a esto ha caído en vicios muggles de los cuales nadie tiene conocimiento.
-Lo que mejor se le da es la lectura, filosofía y artes, por lo que no se siente cómodo en Hogwarts.
Extra; tiene un club de fans, tanto chicas como chicos lo buscan y tratan de entablar algo con él. Esta fama es en la casa de Hufflepuff, aunque en otras casa lo han notado, y de hecho muchos saben quien es por tener esa habilidad atrayente que ni siquiera Louis comprende.
Louis es consciente de tal club, no es algo extraño para los Weasley-Delacour. Victoire tuvo el tuyo y Dominique cuenta igual con uno. Su madre les cuenta cosas graciosas que hacían los hombres para llamar su atención y sus hijos de igual manera lo comparten.
Louis cree que quizá es homosexual por el gen veela; nadie sabe que es homosexual.
Esa mañana recibí tres cartas distintas; una era de Vicky, otra de mi padre y una de mi madre. Entonces me quedo claro que lo sabían, que ya no era tan secreto… pero ¿qué podía hacer al respecto? Poco a poco mi moral estaba por los suelos, sin ánimos mínimos de responder al constante ataque vacío que solo busca excusas que no tienen un fundamento real. Abrí primero la carta de Vicky, en la que en resumidas cuentas me preguntaba quien había dicho algo, la duda rondaba entre Dominique y yo, sin expandirse. Conocía bien a Dominique, si, era más burlona, atrevida y todo eso, pero no traicionaría la familia. Mientras que yo ¿de verdad buscaría esto? No deseo tanta atención, y ya tenía una medida perfecta de quienes parecían ser atraídos a mi persona.
Mi padre solo preguntaba si estaba bien, casi pude escuchar su voz en un tono pasivo “Ahora todos lo saben” y fue todo lo que dijo, dándome a entender que quizá entre mis tíos había corrido el rumor. Finalmente tomé la carta de mi madre, asombrándome por un hecho –estaba escrita en francés. Fruncí el ceño al notar tal detalle ¿No quería que nadie más la leyera? Aunque de alguna manera podía ser natural, por la razón de que en ocasiones hablábamos en francés acerca de cosas más personales.
“Mi príncipe
Hable con tu tía Ginny, quien me dijo que los jóvenes en el castillo decían cosas acerca de un extraño padecimiento que tenías, y antes de dejarse llevar por toda esa marea de rumores deseaba aclararlo conmigo. Se lo conté todo, luego tus demás tíos contactaban con tu padre y decidimos que al menos la familia debía saberlo. Por lo que si deseas contarle a tus primos, está bien, ellos son de nuestra confianza… no sé qué decir de alguien fuera de la familia, honestamente, creo que te sigo viendo como mi pequeño Lou que nació delicado pero hermoso. Perdóname por eso, desde que te vi por primera vez eras tan precioso, mi único niño, mi príncipe que ame desde el primer momento.
Sé que nunca quise explicarte lo que tenías, no deseaba abrumarte, solo deseaba que fueras feliz. Tu padre me conto que antes de ir este año a Hogwarts te lo explico todo, y por un momento me enoje, pero entonces comprendí que no eras más un niño, y no podía mantener las cosas de esa manera. Supongo que la explicación es bastante simple; las noches en que llorabas por el dolor que no te abandonaba, aquellas en que me asustabas vomitando sangre, y las decisiones que tomamos para mantenerte con nosotros, aquel que inspeccionaba todo demasiado y se quedaba quieto viendo con cuidado cada momento. Entonces comprendí que había tenido un hijo que haría algo especial y me dio mucho miedo, no podía simplemente aceptarlo. Después la noticia de que eres el único Weasley en Hufflepuff, y me quedo mucho más claro de que este mundo te haría daño, pero que nunca responderías con odio, porque eres mi príncipe, de verdad lo eres, supongo que ese es tu encanto y por eso al verte por primera vez te nombre de esa manera, Louis es un nombre común en la realeza francesa y eres perfecto para llamarte así.
Te amo Lou, por favor, contesta esta carta.
Fleur”
En ese momento guarde las cartas y me levante apurado buscando específicamente a una persona. Ahora estaba más claro que el día de ayer, cuando me suplicaba por un poco de ayuda. A pesar de que tenía un nudo en la garganta corría por los pasillos. Había comprendido que mi madre no quería que me hicieran algo, que me usaran, aunque conocía que yo estaría dispuesto a ayudar por un bien mayor… claro, siempre fui de esa manera. Mi madre lo había aceptado sin que siquiera le comentara nada acerca de lo que había vivido con el Profesor Malfoy. Ella simplemente lo intuyo, como las veces que se burlaba de mi padre cuando decía que seguro escondía una novia. Nunca me he atrevido a enfrentarla, pero de alguna manera ella me ve, y lo sabe.
—Profesor Malfoy —lo encontré por uno de los pasillos. Al escucharme se volteó, quedándose estático —o bueno… Draco… ayer me dijo que le llamara así.
— ¿Qué sucede Louis? —se escuchaba cansado, supuso que a pesar de no haber estado durante una semana, seguía siendo difícil para él.
—Lo haré, le ayudaré — asentí con la cabeza y Malfoy simplemente sonrió de lado. Me vio a los ojos, eran grises, y tenía una línea roja debajo, la cual bien sabía era por llorar o dormir mal.
Alzo su mano ofreciéndome un saludo, levante la mano temeroso, nunca había sido cercano con el Profesor Malfoy, aunque supuse que necesitaba conocerlo más ahora que pasaríamos por ese proceso.
—Sabía que aceptarías. — soltó mi mano con delicadeza.
“Madre;
Lo entiendo, supongo que sería mejor si soy yo quien les explico a mis primos que es lo que tengo. Seguiría siendo un secreto de familia ¿no lo crees? Fuimos muy celosos en mantenerlo únicamente entre nosotros. Aunque tal vez se lo haya comentado a algunos amigos, pero los considero parte de la familia, así que no te preocupes demasiado.
Han pasado cosas trágicas durante estos días, y lo mío no es tan importante, así que lo repito –no te preocupes demasiado- hay personas que necesitan más apoyo en este momento, pero agradezco el gesto, de esta manera podré cumplir mejor con esa labor. Soy de esta forma porque tengo una madre grandiosa, si soy un príncipe, ella es una reina, te aseguro que no solo es hermosa, sino también tiene un corazón valioso, y si tanto insistes en que soy delicado, creo que es una delicadeza que este mundo necesita. A veces las situaciones merecen de un tacto suave, de una simple compañía, de dar lo que tienes. No todo puede ser tan cruel como lo pintan, pues al menos hay algo de color en las cosas, oportunidades.
Te amo mamá, gracias por preocuparte, pero estoy preparándome para sobrellevar todo y saber que cuento contigo me basta.
Una senda se mostraba, abriendo distintos caminos como vertientes en su propia extensión; y ahí estaba, decidiendo si tomaba alguno de estos ¿se supone son parábolas? Representaciones, sin tocar lo literario, apenas con la punta del dedo, dejando rastros difíciles de registrar. Me encontraba en ese sitio, sin estarlo realmente, con las extremidades pesadas; era como esa canción de Pink Floyd ahora que estoy rememorando el momento:
When I was a child I had a fever
My hands felt just like two balloons
Tal vez por el paso del tiempo he cambiado un poco la línea narrativa de aquel sueño. Pues sí, fue cuando tenía unos diez años, un niño que estaba dando asomos por la pubertad, justamente por ese hecho es que el brote de un gen resaltaría con sus padecimientos en una madrugada. Atacándome con aquella pesadilla, de la que he ido eliminando pedazos, extractos que se van con el paso del tiempo.
¿Cómo íbamos a saberlo? Era único por un detalle que se pasó de largo, de esos que se saben pero ignoran. Victoire era así, también Dominique, con un octavo de veela corriendo por sus venas, haciendo de ellas un encanto que robaba los suspiros. Al nacer el único hombre, era de esperarse fuese de esa manera ¿no? Pero el hecho era bastante simple “No hay hombres con genes veela” Eso era todo, yo no debía siquiera de haber nacido si es que las cosas iban conforme a esa ley. Pero estaba ahí, con el cabello rizado, rubio y ojos azules, corriendo afuera de la casa que alguna vez fue refugio.
Mi madre asegura que tales padecimientos se notaron desde temprana edad, pero por razones obvias no recuerdo más que aquella pesadilla como un punto de partida. Desperté bañado en sudor, con un dolor por todo el cuerpo, sintiéndome débil y sin consciencia de la pelea interna que había en mi organismo. Todos los registros anteriores eran acerca de niños que morían sin soportar tal intrusión. Tal vez fue ese momento en que comprendí cual sería mi penoso destino, de lo que conllevaba lo que mis primos llamaban suerte, halagándome por la ternura en mi temprana edad.
—Louis solo tiene dos opciones, morir o intentarlo con un nuevo tipo de procedimientos —
Mis padres tomaron la rápida decisión de al menos intentarlo, mientras ocultaban el secreto de su pequeño luchando por un gen que se peleaba con su naturaleza de hombre, algo acerca de los cromosomas, tema que a la fecha mi madre evita a toda costa a pesar de que quiera saber quién soy, lo que me define. Todo esto mientras una joven Victoire observaba con atención cada procedimiento, encontrando cierta fascinación en la magia que se dedicaba a salvar las vidas, de las pócimas que curaban. De la experimentación para obtener nuevos resultados.
Todo paso rápido, todas esas pócimas extrañas que me hicieron tener algo de resentimiento al verlas. Razones por las cuales en la actualidad tal clase me trae algunas memorias no tan gratas del dolor, los días en que simplemente quedaba esperar un respuesta, los olores y formas, incluyendo aquella que se quedó como mi acompañante “No lo cuenten, su hijo es único por ese gen. Quizá puedan no hacerle daño, pero si querer conocer más, haciéndole más pruebas” razones por las que mi estado quedo como un secreto familiar, y a mi pesar haciendo de mí frágil, enfermizo, poco hábil y con los sentimientos un tanto incontrolables, ahí donde la depresión se hospeda entre achaques que cierto tiempo regresan.
Y lo logré, aunque mi cabello rizado se volvió lacio, siendo también un flacucho sin oportunidades de engordar. Los que han llegado a tocar mi piel se mesmerizan con su suavidad, sin saber que es realmente bastante quebradiza, siendo que religiosamente uso de una pócima que al inicio apestaba, pero que Victoire mejoro exclusivamente para mí colocando una esencia de canela. Es común que me digan que huelo a canela, aunque en ocasiones parecen reformarlo a su gusto, diciendo cosas del tipo “me recuerdas al hogar” entendiendo que claramente tal aroma les trae memorias agradables. Lo cual me gusta, después de todo, no odio realmente a nadie, y siempre intento ser amable, pues es como deseo ser tratado.
Entre reflexiones por tal acontecimiento, a veces cuando me duele todo el cuerpo y me quedo acostado tratando de distraerme, he llegado a conclusiones que no tienen realmente un fundamento; como que soy homosexual por ese gen que debería ser el de una mujer ¿No tiene eso sentido? Aunque me encuentro entre ideas contrarios ¿Qué define lo femenino y masculino? Es bastante obvio que desde este enfoque yo tendría más del femenino, entre mi delicadeza, apariencia, y manera de sentir el mundo, expuesto siempre al desnudo de las texturas que se me presentan ¿O es qué solo lo soy? ¿Estoy mal? Entre las pláticas del abuelo Arthur acerca de que soy más como él y tío Ron, incluso que de mi propio padre. Estoy consciente de lo popular que es mi padre “¿Cómo es que pudo tener a este perdedor?” A pesar de que sea amable conmigo, tratando de sacarme cosas del tipo “¿Hay alguna chica qué te guste?” como se supone que le diga que nunca me ha interesado alguna a pesar de las constantes invitaciones. Al contrario, soy torpe con los chicos que me parecen lindos “Tu hijo es un estúpido tejón que el conocimiento no le entra”
No escribiré más, quiero evitar los pensamientos negativos ¿creen que explote si sigo de esa manera? No lo sé, no quiero preocuparme.
i want to send LOADS of love to rati (aboutlou) bc you are one of the closest friends i have and you mean a lot to me, i want to thank you for everything, you are amazing ♥ banana bros all the way