Tengo un par de argumentos que te puedo dar para que te quedes está noche a mi lado: mis piernas abrazadas a tu cuerpo, estrujando tu piel, dejándote sin aliento, enardeciendo tu pensamiento, cegando tu mente mientras nos entregamos apasionadamente.
Mi mejor discurso: mis labios besándote una y otra vez, mi boca comiendo de tu boca, mi aliento embriagando tus sentidos, mis suspiros rociando y esparciendo el delicado y cálido elíxir del amor sobre ti.
Leregi Renga















