A: olvidaste tu chaqueta café, ayer, cuando saliste apurado. El beso de adiós nunca lo has olvidado, pero con tu chaqueta me quedé
B: ¡Ah!, cierto, con razón me dio frío, pero eso tenlo seguro, nunca me olvidaré de darte un beso en la frente al despedirnos, y a mi chaqueta rociala con tu perfume, para que cuando te vaya a ver, huela a ti ♡
A: Con razón tu aroma me acompañaba en esta mañana. ¿Te acompañan mis palabras en esta tarde? Quisiera ser el calor en tu corazón y el rubor en tu rostro, así siempre estaré tocando tu mejilla
B: Me alegra el alma leer eso, ¡Claro que me acompañan siempre!, ya lo eres, eres quien me hace latir el corazón y mi mejor sonrisa, ¿sabes? Tú eres mi motivo de sonreír
B: Entonces, ¿nos vemos en el café donde te conocí?, sirve que recordamos ese lindo momento donde mis ojos se empaparon de tu belleza, amaría, ¿qué dices?
A: Ay! Las memorias que rodean nuestro café. En una hora llegaré, y llevaré tu chaqueta como abrazo hasta llegar, y así mi perfume también te va a abrazar.
Una historia de un amor inspirada por personas que sacan lo mejor de nosotros.
Créditos: Nayeli AR & Vago.












