He acompañado a tantas mujeres que creía yo que eran cercanas, ex-alumnas, hijas de ex-compañeras de trabajo, ex-compañeras de la universidad y preparatoria. Pero, jamás me imaginé que te acompañaría a ti. Querida prima, compartimos cunas, jugamos juntas, dormimos, nos bañamos y crecimos juntas. Ahora, hoy me permites acompañarte en tu decisión de no ser madre.
Sólo le pido al universo me dé fuerzas para hacer todo el proceso correctamente.











