Escondamonos de miradas extrañas, de ojos de escrutinio, de palabras necias.
Se me antoja amarte, besarte hasta los huesos, arrimarme a tu alma, acariciarte los sentimientos y pasionalmente tomarte el corazón para acunarlo entre mis brazos.
Tentar tus manos para provocar que me lleven al placer y toquen mis más íntimos deseos, que tus yemas me lean en braille, que me arrastren a la locura y que me sumerjan en la mar del amor.
Leregi Renga












