Miro tu vida por el último agujerito que me queda…quiero mucho a este agujerito porque me gusta verte feliz aunque no esté yo ahí.
Y porque mantiene viva en mi, la ficción de que no estamos tan lejos.
A veces me pregunto si tú haces lo mismo. Sé que un día voy a tener que resanar el agujerito, salir de aquí y seguir adelante.
Hoy no creo poder. No sé, tal vez mañana.
¿Y el agujerito que quedó en el pecho, cómo sanarlo?







