my mom still drags me for telling paul I “uH live uhH down thEre???¿¿¿??” because i fuckin couldn’t articulate that yes, I live in NY, but not here (Buffalo), but, like, downstate New York

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✧ › jaehyun & gyowoo ( ghost!au )
‘ even a ghost needs a friend... ’ @carnivorousx
El aire es frío, la noche más oscura y el río, ante sus ojos, reluce como un espejo; limpio y cristalino, lleno de pequeñas estrellas que nadan en sus tranquilas aguas. El ruino de la ciudad se escucha a sus espaldas, amortiguado por sus atrofiados oídos y por los inexistentes latidos de su corazón, frenéticos y asustados, que pueden escuchar todavía en un molesto eco dentro de su cabeza. Como una sinfonía que anticipa lo que está por suceder y que, como cada noche, nunca puede evitar. La decisión ha sido tomada y lo que en su momento le pareció una buena solución, ahora solo le causa una extraña sensación de vacío, ahí donde alguna vez su estómago se revolvió de nervios y de miedo; causa de una profunda tristeza, que puede reflejarse en lágrimas atrapadas de forma infinita y eterna en sus pequeños ojos, esas dos orbes negras que se camuflan con la noche y parecen un cielo más, triste y muerto. Sin estrellas. Sin vida.
Su pecho se infla en una bocanada de aire, esperando percibir el aroma del río, de los pétalos de los cerezos que caen suavemente y tocan el suelo, inundando con su delicioso aroma el ambiente que lo envuelve. Sin embargo, lo único que puede percibir es un intenso aroma a tierra, una penetrante y nauseabunda humedad que escose en su nariz y todo su cuerpo. ‘ ¿Por qué...? ’ Susurra a voz quebrada, a la nada, a ese infinito que se abre ante sus ojos y le espera con los ojos abiertos, para volver a arrastrarlo a la perturbadora oscuridad de una nueva noche que lo espera, en las profundas aguas del riachuelo. Parpadea y de pronto, a varios metros debajo del puente en el que se encuentra, puede verse a sí mismo. Puede ver su cuerpo siendo arrastrado y consumido de forma lenta por los brazos de una prematura muerte muerte, puede ver las pocas burbujas de oxigeno abandonando sus pulmones y su boca, entreabierta, hasta el tope de agua gélida quemando su garganta.
Una mano viaja de forma automática a su cuello y la posa con fuerza sobre su piel, hundiendo sus dedos en su débil carne de forma dolorosa y desesperada, como si pudiera arrancarse esa sensación de ahogo y tirarla lejos de él. Como si tan solo pudiera... si tan solo pudiera volver a vivir el momento, evitar el instante en que sus pies tocaron el borde del puente y sus brazos se abrieron, como las alas heridas de un precioso ángel aceptando su derrota. Como las alas de quien ya no puede volar más, a pesar de tener el privilegio de poder hacerlo. Cierra sus ojos y toma una bocana más de aire, esa que hace que sus maltrechos e inservibles pulmones se llenen de aire, al mismo tiempo que da un paso adelante y su cuerpo tambalea, al borde de la vida y la muerte ante los ojos de cualquiera, más lo cierto es que la muerte le ha llegado varios meses atrás y ahora solo se encuentra ahí, reviviendo el capítulo más amargo de su vida.
‘ Libertad... ’ Recitan sus labios, en la ansiada esperanza de no volver al mundo terrenal. De quedarse en el mundo de los muertos para siempre, como se supone debe de ser. Y entonces, sin más, da un paso definitivo hacia delante, ese que le separa tan solo por centímetros de una caída mortal a las aguas del río que de pronto, desde la altura, parece la boca de un lobo a punto de tragárselo.