jieunnis:
ㅤ ㅤ Yerin se mantiene quieta en su lugar, lo único que mueve es su boca al degustar un bocado más del postre que ya comienza a acabarse, pero fuera de eso, toda su atención está puesta sobre cada gesto y palabra de Hyojin. En parte porque genuinamente le parece un chico interesante con quien podría compartir todo un día de esa forma si pudiera, pero también porque se encuentra en la encrucijada de aclarar su propia percepción sobre el menor– No miente cuando dice que jamás había conocido a alguien como él, ni tampoco tenía experiencia aventurándose en citas con personas menores que ella.
Su dilema parece acabar tan pronto ha comenzado, pues la respuesta del contrario y la añoranza con la que menciona a su familia la hacen sonreír con una anhelante admiración, al tiempo en que sus ojos brillan llenos de entusiasmo y cariño ante el ofrecimiento de Hyojin. Yerin ha visto suficiente del mundo y sus personas para saber que mantener la innata pureza que el menor le enseña requiere una fuerza que pocos poseen. ❛ Suena increíble, Hyojin-ah. Sería un honor leerlo algún día. ❜ Le responde, con el tono más suave que ha usado durante la jornada, el mismo que pocas veces se atreve a salir de sus labios, pues nadie parecía ser lo suficientemente digno para conocer ese lado de ella. Pronto su expresión vuelve a tornarse juguetona, tanto que una pequeña risa antecede a su respuesta. ❛ Me gustan mucho… Aunque creo que preferiría vivir una. Jamás me ha tocado. ❜ Dibuja un falso berrinche en su semblante antes de romper en una carcajada más– Hay algo sobre la presencia de Hyojin que le permite comportarse sin el restrictivo miedo a no ser educada, bonita, intrigante, atrayente o lo que fuera que su cita del mes deseara proyectar en ella. ❛ Lo siento, pero no mentí, de verdad me gustan, especialmente si están situadas en un drama de época. ❜ Agrega, apoyando su rostro sobre su mano, la sonrisa pareciendo permanente en sus brillantes y rosáceos labios. ❛ Asumo que a ti también te gustan, ¿no? ❜
La risa de Yerin provoca que todo dentro del escritor se remueva, despertando una calidez agradable que poco a poco se asienta no solo en su estómago, sino en su corazón. Es extraño por que pocas veces se ha sentido tan cautivado por una persona, sin embargo la modista lo ha logrado en poco menos de la hora que llevan sentados uno frente al otro. La mira y sonríe, con una naturaleza que hace que sus mejillas cosquillen y resalten bajo el dulce tono carmesí que las colorea. <<¿Como puede ser alguien tan bonito?>> Se pregunta, en tanto sus ojitos repasan con atención cada definido y redondito rasgo de su llamativo rostro. Lucha contra las repentinas ganas que nacen y pican en sus dedos por tocar su carita y sentirla bajo la yema de los mismos, así como con el hecho de quedarsele viendo fijamente. No quiere llegar a incomodarla, mucho menos que piense que no es nada más que un niño cautivado por una belleza que seguramente sabe que posee. Por que bueno, ¿quién no se lo habrá dicho ya antes? HyoJin es consciente de que nada de lo que le diga podrá sorprenderla --- así que tendrá que pensar en mejores formas de hacérselo saber, si es que le da la oportunidad de volver a verla.
‘ Claro que me gustan... ’ Concuerda, asintiendo una sola vez para afirmar sus palabras. ‘ Me gustan mucho. Creo que eso se lo debo a mi madre, es poeta. ’ Y claro, a todas sus obras de amor que cuando era pequeño le leía e hicieron de HyoJin el chico que ahora es; un romántico empedernido y hasta la médula, con mucho que decir y expresar en cuanto a un amor. ¿Lo malo? Es que hasta ahora no ha tenido a quien dedicarle pensamientos y palabras. Se remueve un poquito, llamando con un amable gesto a la mesera que lo atendió antes de la llegada de Yerin. ‘ Pero al igual que tú --- creo que me gustaría mucho vivir una historia de amor. Leerlas y vivirlas, no debe de ser lo mismo. ’ Sus mejillas se encienden un poco más, pero es gracias a la presencia de la mesera que logra distraerse de ello y no verse tan tonto. Pide la cuenta entonces, entregándole su tarjeta de crédito sin pensarlo dos veces por que no piensa dejar que Yerin pague. Él quiere invitarla, ser un caballero para ella. ‘ Cuando estés lista, podemos partir a la librería. Estoy ansioso por llevarte. ’













